Análisis del Costo del Metro Cuadrado en Buenos Aires
Al considerar la compra de un departamento, los posibles compradores suelen evaluar el número de cuotas o el tiempo necesario para ahorrar. Sin embargo, existe otra manera de entender los precios que resulta más cercana a la realidad económica: en lugar de enfocarse en el costo total de una propiedad, se puede analizar cuántos salarios se requieren para adquirir un solo metro cuadrado. Esta perspectiva revela cómo varía la relación entre sueldos y metro cuadrado dependiendo del tipo de unidad y, especialmente, de la localización en la Ciudad de Buenos Aires (CABA).
Precios Promedio y Relación Salarial
En julio, el valor promedio de un metro cuadrado de un departamento en CABA era de 3.731.210 pesos, según el informe del Index Zonaprop. Durante ese mes, la Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (Ripte) se situó en $1.946.028,12, lo que se traduce en un ingreso neto de 1.615.203 pesos. Por lo tanto, para adquirir un metro cuadrado en la Ciudad, se requerían 2,31 salarios completos, sin destinar un solo peso a otros gastos.
Comparación de Tipologías de Departamentos
Es importante mencionar que los valores del metro cuadrado reportados por Zonaprop están expresados en dólares. Para convertirlos a pesos, se utilizó la cotización del dólar oficial en el Banco Nación, que alcanzó $1.510 al 31 de julio. La relación entre salarios y metros cuadrados varía: el metro cuadrado de un monoambiente costó $3.895.800 (2,41 sueldos), mientras que un departamento de dos ambientes fue de $3.768.960 (2,33 sueldos) y el de tres ambientes a $3.693.460 (2,29 sueldos). La diferencia en esta comparación es de solo 0,12 sueldos, aunque al analizar el costo total del inmueble, este margen se vuelve relevante.
Variedades de Precios por Barrio
La ubicación es el principal factor que determina las diferencias en el costo del metro cuadrado. En Puerto Madero, el metro cuadrado de un departamento de dos ambientes se cotiza en $9.244.220, equivalente a 5,72 sueldos netos. Esto implica que se requieren casi seis sueldos para adquirir un solo metro cuadrado en este exclusivo barrio. En Núñez, el costo es de $5.114.370 (3,17 sueldos), superando el promedio de la ciudad pero a una distancia considerable de Puerto Madero.
En el otro extremo, se encuentra Lugano, que ofrece el metro cuadrado más accesible en CABA para un departamento de dos ambientes, con un valor de $1.590.030, lo que equivale a 0,98 sueldos. Este es el único caso donde un solo salario neto es suficiente para adquirir un metro cuadrado. Así, la brecha entre los barrios oscila entre casi seis sueldos y menos de uno.
Comparativa del Mercado Inmobiliario
En julio, el valor promedio del metro cuadrado de una casa en CABA fue de $2.763.300, representando 1,71 sueldos, un valor inferior al promedio de los departamentos que requiere 2,31 salarios.
Los datos de los precios se relacionan con la actividad del mercado inmobiliario. Según el Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires, en julio se firmaron 6.051 escrituras de compraventa, reflejando una caída interanual del 9% en comparación con las 6.651 operaciones del mismo mes de 2025. Sin embargo, en comparación mensual se registró una ligera mejora del 1,02% respecto a junio.
Proyección del Mercado Inmobiliario
En los primeros siete meses de 2026, se contabilizaron 35.528 compraventas, un 1,8% menos que en el mismo período del año anterior. El valor medio de cada operación fue de $176.577.070, un 20,2% más que el año previo en términos nominales. Según Magdalena Tato, presidenta del Colegio de Escribanos porteño, julio marcó el mejor mes del año en compraventas. Destacó que es necesario retroceder hasta 2008 para encontrar un registro más alto en comparación con los julios de 2025 y 2026. También mencionó la existencia de “dos velocidades” en el mercado: aunque la actividad general se mantiene, las hipotecas han caído un 36% en los primeros siete meses del año.
Así, la relación entre salarios y escrituras se entrelaza. Con un promedio de 2,31 salarios por metro cuadrado, adquirir propiedad en la Ciudad implica un esfuerzo que varía por barrio, y con un descenso en las hipotecas, cada vez depende menos del crédito.











