El estado de salud del Papa Léon XIV
El Papa Léon XIV ha pasado una noche tranquila en el hospital Gemelli de Roma después de someterse a una cirugía para extirpar un tumor canceroso en su pulmón derecho. Según un informe del Vaticano, los médicos están llevando a cabo otras pruebas para verificar si la enfermedad ha tenido alguna diseminación. «El Papa pasó una noche tranquila», comunicó la institución este miércoles, sin ofrecer más detalles al respecto.
Implicaciones para el viaje a Sudamérica
A medida que se aproxima la fecha de su viaje programado del 6 al 17 de noviembre a Argentina, Uruguay y Perú, los cirujanos realizaron la operación el martes en un policlínico romano, concretamente para remover el lóbulo inferior del pulmón derecho. El Gobierno de Milei ahora está a la espera de una confirmación oficial sobre la viabilidad del viaje.
- La cirugía confirmó el diagnóstico de un adenocarcinoma pulmonar, tal como indicaban los exámenes preoperatorios.
- Se ha reservado una habitación en el décimo piso del edificio junto a una suite papal, que cuenta con capilla privada y está en proceso de renovación.
Antes de la cirugía, el Vaticano había informado que el Papa debería permanecer una semana hospitalizado, aunque no se sabe si esto podría extenderse a un periodo de convalecencia más largo. Esta es la primera alerta de salud que enfrenta el pontífice desde su elección el 8 de mayo de 2025, cuando mostraba un estado de salud excelente. La noticia de su enfermedad ha impactado profundamente a la Iglesia Católica, especialmente en Latinoamérica, donde el Sumo Pontífice iba a realizar una gira.
Todos los compromisos del Papa han sido cancelados hasta el 20 de octubre, generando incertidumbre sobre su disponibilidad para el viaje a Uruguay, Argentina y Perú, países donde trabajó como misionero durante dos décadas y obtuvo la nacionalidad. El pasado domingo, después de la oración del Ángelus, Léon XIV había anunciado que los médicos encontraron la protuberancia en una etapa muy temprana durante recientes exámenes. «Los médicos consideran conveniente intervenir y, por lo tanto, siguiendo sus consejos, he decidido operarme para removerlo», explicaba el Papa. Históricamente, el Vaticano ha sido reservado en cuanto a la salud papal, aunque se tornó más transparente durante la enfermedad de su predecesor, el papa argentino Francisco, quien falleció en abril de 2025.











