Conmemoración del Día Mundial del Lavado de Manos
Cada 15 de octubre se celebra el Día Mundial del Lavado de Manos, una ocasión para enfatizar la importancia de esta práctica sencilla y económica, que juega un papel fundamental en la prevención de enfermedades. La campaña busca promover el lavado de manos con jabón como un hábito diario en lugar de adoptarlo solo en situaciones de brotes o emergencias sanitarias.
La higiene de manos es vital para disminuir la propagación de microorganismos responsables de infecciones respiratorias, gastrointestinales y otras enfermedades. Según UNICEF, esta acción se considera una de las intervenciones en salud pública más costo-efectivas y continúa siendo esencial en hogares, escuelas, espacios públicos y centros de salud.
Momentos clave para la higiene de manos
En 2025, la Organización Mundial de la Salud (OMS) en conjunto con UNICEF, lanzaron nuevas directrices sobre la higiene de manos en entornos comunitarios. Este documento señala cinco momentos significativos en los que es fundamental lavarse las manos:
- Antes de preparar alimentos;
- Antes de comer o alimentar a alguien;
- Después de ir al baño o tocar material fecal;
- Después de toser, estornudar o sonarse la nariz;
- Cuando las manos están visiblemente sucias.
La OMS resalta que el uso de agua y jabón común es suficiente para lograr una higiene efectiva cuando se aplica correctamente. En situaciones donde las manos no están evidentemente sucias, se puede optar por una solución hidroalcohólica con un porcentaje mínimo de 60% de alcohol.
Técnica adecuada para el lavado de manos
Realizar un correcto lavado de manos es esencial y debe incluir los siguientes pasos:
- Mojar las manos con agua;
- Aplicar una cantidad adecuada de jabón;
- Frotar todas las superficies, incluyendo entre los dedos y debajo de las uñas, durante al menos 20 segundos;
- Enjuagar las manos;
- Secar con una toalla limpia o desechable.
La técnica es crucial, ya que los microorganismos pueden permanecer en áreas que no se limpian con un lavado rápido. Es importante mencionar que el uso de guantes no reemplaza la necesidad de una correcta higiene de manos y que el gel antibacterial no sustituye al lavado con agua y jabón, especialmente si hay suciedad visible.
Desigualdad en el acceso al lavado de manos
UNICEF estima que 2.300 millones de personas en el mundo carecen de acceso a un lugar para lavarse las manos con agua y jabón en sus hogares. Además, cerca de la mitad de las escuelas a nivel global no cuentan con estos recursos, afectando a cientos de millones de niños y adolescentes.
Por esta razón, las nuevas recomendaciones de la OMS y UNICEF no solo se centran en enseñar la técnica del lavado. También subrayan la necesidad de que los gobiernos aseguren acceso a agua, jabón, instalaciones adecuadas e información clara, para que la práctica de la higiene de manos se mantenga en el tiempo.
Así, la prevención no se basa únicamente en decisiones individuales, sino que también depende de condiciones materiales que faciliten convertir el lavado de manos en un hábito cotidiano.










