Cambio de liderazgo en la barra de Racing
Con Leandro Paredes prófugo de la ley, la barra de Racing ha nombrado a Darío Barzola, apodado Gamuza, como su nuevo líder. Este cambio ocurre en un contexto de tensión, donde el equipo tiene como meta lograr una victoria en el clásico frente a Independiente, mientras que la tribuna busca mantener su dominio interno.
Antecedentes del nuevo líder
Barzola, quien pertenece al grupo Villa Corina, ha sido parte activa de la barra desde 2021, cuando obtuvieron el control tras vencer a la histórica Guardia Imperial con el apoyo de la intendencia y la policía. Su notoriedad aumentó tras su detención en enero de 2023 por posesión ilegal de un revólver y otras armas, en medio de luchas internas por el control de la tribuna.
Relaciones controvertidas
A pesar de su ascenso, Barzola debe manejar su relación con la barra de Independiente, especialmente tras el acercamiento de su hijo Fabián a dicha facción. Este vaivén generó tensiones, especialmente con otros líderes que también intentaron llenar el vacío dejado por Paredes y que enfrentaron problemas similares de violencia y registros en la lista de personas no admitidas en los estadios.
La situación de Paredes y su impacto
Paredes, quien se encuentra en el centro de una investigación por agresiones, ha logrado evadir captura a pesar de que la Justicia emitió órdenes de arresto en su contra. Este contexto de impunidad parece permitirle seguir operando desde las sombras, lo que ha complicado aún más la dinámica dentro de la barra.
Tensiones internas y las medidas de seguridad
Los conflictos han escalado, especialmente luego de que durante un partido reciente, Ramírez, otro dirigente, intentara controlar a los sectores rebeldes que insultaban a la actual comisión directiva. A medida que se aproxima el clásico, el clima se ha vuelto insostenible y han comenzado a aflorar divergencias sobre cómo se manejarán los recursos económicos dentro de la barra, lo que podría desatar nuevas luchas de poder.
Para abordar esta creciente preocupación, la Agencia de Prevención de la Violencia en el Deporte (Aprevide) ha decidido intensificar la seguridad, desplegando 650 efectivos para controlar el ingreso al estadio. Los asistentes deberán presentar su entrada física y documentación de identidad, ya que se implementarán controles más rigurosos.
Con Gamuza al mando provisionalmente, el futuro de su liderazgo es incierto, a pesar de disfrutar de su recién adquirida autoridad en un entorno tan dinámico y peligroso.











