El contexto actual de la economía argentina
La inquietud respecto a los índices de actividad económica, empleo, ingresos y consumo ha llevado al Gobierno a una posición defensiva. En las discusiones sobre la situación económica, Javier Milei, presidente de la Nación, y el ministro de Economía, Luis Caputo, junto a otras figuras del ámbito oficial, han ofrecido diferentes explicaciones. Por ejemplo, sostienen que la actividad económica está en niveles históricos o afirman que para evaluar la economía no son suficientes los datos «desestacionalizados» del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) del Indec —que eliminan las fluctuaciones estacionales—, sino que se debe considerar la «Tendencia-Ciclo», que añade «filtros» para suavizar variaciones momentáneas y mostrar un ritmo de crecimiento estable.
Tanto el presidente como el ministro expresaron que la desinflación y el crecimiento están ocurriendo a un paso «más lento» de lo que se predijo, influenciados por un contexto internacional que presenta desafíos, como el aumento de las tasas de interés a nivel global, particularmente en Estados Unidos.
Situación actual de la economía argentina
En base a los datos de «Tendencia-Ciclo» divulgados por el Indec, se evidencia que la economía se ha «detenido» desde abril, registrando un crecimiento mensual de 0% en los últimos cinco meses. En los diez meses previos, la variación fue de 0,1%, suficiente para generar acumulados positivos (1,2% en 14 meses), pero no lo suficiente para revertir la caída en el PBI per cápita o alterar el clima social.
En una declaración de abril, Caputo aseguró que se avecinan «los mejores 18 meses de las últimas décadas». Sin embargo, la persistencia de datos negativos provocó que Milei pospusiera el esperado crecimiento económico hasta 2028, año al que describió como «el mejor año económico de la historia de Argentina». La proximidad de un ciclo electoral, el incremento del riesgo-país y las tensiones económicas globales se suman a un panorama desafiante para el próximo año.
Recesiones y ciclos económicos en el análisis
Según Juan Mario Jorrat, profesor emérito de la Universidad Nacional de Tucumán y especialista en ciclos económicos, «la economía argentina está en recesión desde marzo del año pasado», lo que representa casi 20 meses. Esta situación marca la novena recesión en los últimos 32 años, según el ICA-Arg, que compila indicadores coincidentes del Centro de Investigaciones del Ciclo Económico (Cicec), diseñado por Jorrat.
Durante la presentación del trabajo en julio de 2024, donde participó figura del ámbito económico como Maximiliano Pullaro, gobernador de Santa Fe, se discutió la situación actual. En la semana pasada, Ricardo Arriazu, considerado cercano al gobierno de Milei, reconoció que si bien la economía debería crecer «por encima del 5%«, se encuentra «estancada en menos del 2%«, atribuyéndolo a la política monetaria vigente. El exministro Domingo Cavallo sugirió que el gobierno debería intensificar la compra de reservas y dar menor prioridad a la «esterilización» de pesos, lo que contribuiría a disminuir el riesgo país y a impulsar la economía, que también él considera estancada.
Debate sobre los indicadores económicos
La discusión actual sobre términos como «recesión técnica» y «tendencia-ciclo» ha surgido debido a que se analiza el EMAE del Indec, que intenta elaborar un PBI mensual. Según Jorrat, el debate se produce en el contexto donde solo tres sectores están mostrando crecimiento real: el agro, la minería y la energía, los cuales, aunque son positivos, son demasiado pequeños para impulsar la economía en su conjunto. Este panorama ha generado un sentimiento de fatiga en la sociedad, ya que se ha estado en un proceso de ajustes durante un tiempo prolongado sin resultados visibles.
La necesidad de una matriz insumo-producto
El Cicec publica dos series de indicadores: el ICA-Arg, que se basa en indicadores coincidentes que marcan el inicio de la recesión desde marzo de 2025, y el ILA-Arg, que se centra en la predicción a corto plazo. Jorrat explica que estos indicadores están fuertemente correlacionados con el PBI trimestral, utilizando datos de producción industrial y empleo entre otros, para conseguir una visión más comprensiva.
¿Cómo se puede evaluar el impacto del agro, minería y energía sobre la economía? La respuesta de Jorrat es clara: se necesita una matriz insumo-producto, lo cual requirió realizar censos económicos que Argentina no ha llevado a cabo de manera continua. Esta falta de datos complicó la precisión en el análisis del impacto real de estos sectores en la economía nacional.











