¿Cuánto necesita un jubilado para vivir?
Cuando se plantea la cuestión del sustento económico para las personas mayores, a menudo se limita a los gastos en alimentos. Sin embargo, la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires ofrece un análisis más exhaustivo, considerando todos los gastos mensuales que enfrenta un hogar de adultos mayores, que incluyen desde alimentos hasta alquiler, transporte y vestimenta.
De acuerdo con su informe de septiembre de 2026, el costo mensual necesario para cubrir todas estas necesidades oscila entre $963.253 y $3.077.375, dependiendo de la composición del hogar y la forma en que se gestionen la vivienda y la salud.
Metodología de cálculo
El organismo ha desarrollado un sistema de canastas que estima los costos requeridos para garantizar una calidad de vida adecuada y bienestar a este segmento poblacional. Este sistema contempla gastos de alimentación, vivienda digna, medicamentos, cuidados, vestimenta y ocio, entre otros factores. Los precios se actualizan con datos de la Ciudad de Buenos Aires.
La mentada estimación toma en cuenta seis tipos de hogares, basándose en factores como:
- Sexo y edad de los ocupantes.
- Composición del hogar.
- Propiedad de la vivienda o alquiler.
- Uso o no de servicios de salud prepagos.
Entre estos, se ofrecen tres escenarios para parejas jubiladas de hasta 74 años y tres para mujeres mayores de 75 años que viven solas. Cada grupo incluye hogares con vivienda propia, hogares propios con prepago y aquellos que están alquilando.
Análisis de gastos
El caso de referencia incluye una pareja de jubilados con casa propia y sin prepago, quienes necesitaron en septiembre $1.742.128 para cubrir sus gastos, equivalentes a $58.071 diarios. Esta cifra representa un incremento del 1,6% respecto a agosto.
En cuanto a los escasos de comida y medicamentos, la canasta alimentaria de esta pareja se valoró en $655.184 mensuales, es decir, $21.839 diarios. Dentro de este apartado, el rubro más significativo es el destinado a carnes y derivados, alcanzando un total de $249.397, seguido por vegetales y frutas, que suman $155.085, y productos lácteos, con $104.601. Para una mujer de 75 años o más que vive sola, la canasta alimentaria se estimó en $276.416 al mes.
La Defensoría subraya que estas estimaciones se basan en un análisis que evalúa las necesidades calóricas y la adecuada proporción de nutrientes en la dieta de este grupo. En septiembre, este componente aumentó un 2,5%.
Costos de salud y vivienda
El informe también agrega un apartado sobre medicamentos y atención médica. Para una pareja, el gasto en este aspecto fue de $191.528 al mes, es decir, $6.384 diario, mientras que para una mujer sola, se estimó en $100.833 mensuales. Este componente aumentó un 2,2% respecto a agosto.
Al comparar los costos asociados a la vivienda y servicios de salud, se observa un aumento significativo en los gastos. Una pareja que alquila necesitó $2.552.915 en septiembre, lo que representa $810.787 más que la pareja propietaria. Para una mujer sola que alquila, el total fue de $1.563.201, en contraposición a $963.253 que gastaría si poseyera su vivienda. Esta diferencia se corresponde al alquiler estimado de $599.948.
A pesar de poseer vivienda propia, los gastos vinculados son elevados; las expensas se cifraron en $202.697 para las parejas y $149.987 para las mujeres solas. Por otro lado, los costos de transporte fueron valorados en $204.887 y $95.176, respectivamente.
En términos de seguro de salud, la situación es aún más crítica. Para una pareja con casa propia y servicio médico privado, el costo total llegó a $3.077.375, lo que equivale a $102.579 diarios, el monto más elevado entre los grupos analizados. Este seguro representa solo $1.335.246 al mes de gasto. En el caso de una mujer sola con vivienda propia y prepago, la canasta fue de $1.630.876, con un seguro de $667.623.
Incremento de costos
La comparación entre agosto y septiembre muestra un incremento en las canastas de gastos que varía entre 1,0% y 1,9%. La pareja con casa propia y prepaga registró el mayor aumento, mientras que el menor correspondió a la mujer sola que alquila.
En términos interanuales, los incrementos se sitúan entre 34,2% y 38,7%, dependiendo del caso. La mayor alza se visualiza en el caso de la mujer mayor de 75 años que vive sola, donde su canasta pasó de $694.390 en septiembre de 2025 a $963.253 en 2026; la pareja con casa propia, por otro lado, experimentó un aumento del 38,4%, pasando de $1.259.204 a $1.742.128.
Los datos del informe subrayan que no existe una cifra única que determine lo que un jubilado necesita mensualmente. Sin embargo, queda claro que el costo de vida supera ampliamente el monto que recibe aquellos que perciben una jubilación mínima. En septiembre, el ingreso mínimo se fijó en $498.633,20, considerando el haber mínimo de ese mes ($428.633,20) más un bono extraordinario de $70.000, según los registros de Anses.











