Una llegada inesperada
Desde la mesa de control de la carrera, alguien exclamó: «¡Parece que ganó Luciano!». En medio de una señal deficiente que dificultaba la actualización de información a través de celulares, los presentes esperaban la llegada de Ricky Brabec, quien era el supuesto ganador. Pero, como un reguero de pólvora, la noticia se difundió rápidamente entre los que estaban en la zona de llegada. A pocos metros, Luciano Benavides cruzaba la línea de meta, mientras todos aguardaban a Brabec. En un giro dramático, Brabec llegaba solo dos segundos después de Benavides. Así, después de recorrer 8000 kilómetros a través de los desiertos sauditas, la competencia volvió a ofrecer una de sus sorpresas más impresionantes.
Una competencia extrema
El evento había continuado durante dos semanas de velocidad extrema, enfrentando caminos desérticos, condiciones climáticas adversas y la constante preocupación por mantener las máquinas en perfectas condiciones. La llegada fue un caos organizado: mientras todos esperaban a Brabec, la noticia del triunfo de Benavides tomó por sorpresa a los equipos de Honda, mientras los mecánicos de KTM celebraban con entusiasmo.
Reacciones de Benavides
Al enterarse de su victoria en la mesa de control, Luciano no pudo contener su emoción y gritó «¡Vamossssss!» al mismo tiempo que se subía a su moto KTM para reunirse con su equipo. Sin embargo, en medio de la algarabía, se cayó de la moto ante la júbilo de sus seguidores. Con lágrimas en los ojos, expresó: «No lo puedo creer. Estaba todo casi perdido. Faltaban tres kilómetros para la meta, y tenía la sensación de que podía ganar. No sé por qué, ya que Ricky debía estar por llegar».
La emoción de la victoria
Sobre el desenlace de la competencia, Luciano relató que se encontraba a gran velocidad y que, al acercarse a la meta, había tomado la pista correcta entre dos lagos. Al observar una moto viniendo en dirección contraria, inicialmente no podía creer que era Brabec, pero, sorprendentemente, se dio cuenta de que la victoria era posible. «¡Y aquí estoy festejando este increíble Dakar!», afirmó emocionado.
Un triunfo significativo
- El Dakar 2026 ha sido uno de los más desafiantes en la historia de la competencia.
- Luciano Benavides logró su victoria en los últimos tres kilómetros de la carrera.
- La diferencia en el tiempo con Brabec fue de solo dos segundos.
Como una señal de su triunfo, Benavides confesó haber soñado que el famoso Lionel Messi le entregaba el Touareg, el codiciado trofeo. «Anoche dormí muy bien, pero hace un par de días soñé que Messi me daba la copa. Lo interpreté como una señal», contó. Su victoria fue un momento de celebración compartido con su familia, especialmente con su hermano Kevin Benavides, quien ya había ganado el Dakar en 2021 y 2023.
Reflexiones sobre un desafío personal
Luciano reflexionó sobre las dificultades que enfrentó en el camino, incluyendo las lesiones sufridas en Marruecos, que lo llevaron a considerar no participar. Sin embargo, decidió desafiar las expectativas y competir. «La lógica decía que no debía correr, pero sentí el impulso de hacerlo», destacó.
Finalmente, el padre de Luciano, Norberto, quien lo había animado a dar lo mejor de sí, no podía creer lo que estaba sucediendo. «No hay que bajar los brazos nunca», comentó, revelando la intensa emoción de ver a su hijo hacer historia en el Dakar. Luciano Benavides, con su victoria histórica, se convierte en un ícono en la competición, siendo parte del exclusivo grupo de hermanos campeones en motos, alcanzando la máxima gloria en la carrera más extrema del planeta.











