Una fiesta de rugby en las gradas
El ambiente en el estadio era festivo, pero también impregnado de tensión. La alegría desbordante de los aficionados de Newman, quienes celebraban su primer campeonato en la historia, contrastaba con la tristeza palpable de los seguidores del San Isidro Club (SIC), acostumbrados a ver a su equipo levantar copas. En esta ocasión, la final del Top 12 culminó con un marcador de 15 a 3 a favor de Newman en la cancha de CASI.
Reflexiones tras el partido
Lucas Marguery, capitán de Newman, compartió su perspectiva: «Este logro es fruto de un proceso. De las derrotas y de los golpes es que más se aprende. Y eso nos sirvió para levantarnos siempre». Por su parte, Marcos Piccinini, destacado forward de SIC, expresó: «Más allá del resultado de un partido, nosotros siempre entramos a la cancha a dejar bien arriba el nombre del SIC».
Un espectáculo conmovedor
La tarde en la Catedral del rugby estuvo llena de energía, con los aficionados creando coreografías en las tribunas, saltando y cantando al unísono. Un carnaval de banderas y paraguas cobró vida en las gradas centrales, mientras las voces se entrelazaban, exudando pasión y entusiasmo. Las manos del público, tanto de grandes como de chicos, se alzaban en apoyo a sus equipos, creando un ambiente de armonía lejos de las tensiones habituales.
Respeto entre rivales
A pesar de la rivalidad, el respeto primó en el terreno de juego. Al finalizar el partido, los jugadores de SIC aplaudieron a los campeones, quienes, con sus medallas plateadas brillando, dejaron el podio reconociendo su triunfo. Han pasado años de esfuerzo y dolor, pero hoy el esfuerzo colectivo dio su recompensa y es justo celebrar.
Un final inminente y triunfante
Los últimos minutos del partido fueron simplemente formales para Newman, que ya aseguraba su victoria. Aun así, SIC luchaba por acortar la diferencia, mientras los fanáticos de Newman contaban los segundos restantes con alegría. Al final, cuando Gonzalo Gutiérrez Taboada sacó la pelota del último scrum y la mandó fuera, estallaron los gritos de celebración: «¡Esto es impresionante! Somos campeones. El equipo ha madurado y finalmente lo logramos», expresó ‘Scooby’.
Cohesión del equipo y reconocimiento
El abrazo entre Gutiérrez Taboada y Marguery simboliza la fuerza del equipo. Dos figuras que enfrentaron adversidades sin desanimarse, manteniendo viva la ilusión de alcanzar este campeonato. «Tuvimos la virtud de aguantar los momentos adversos. Y ahora, vivir esto…», mencionó Lucas, dejando que el clamor del público completara sus palabras. El head coach, Santiago Piccaluga, atribuyó la victoria al compromiso en el juego, mientras que Juan Bautista Daireaux subrayó que «es el fruto de un proceso. Y es de todos. Del plantel actual y de los jugadores que estuvieron antes».
Un cierre sin máculas
Así concluyó la fiesta del rugby, con Newman coronándose campeón con autoridad, mientras el SIC se destacó como un digno rival. Ambos equipos dejaron una impronta de respeto y reconocimiento mutuo, cerrando una jornada que será recordada por muchos.











