Pepe Heguy, un talentoso polista
Pepe Heguy ha sido destacado tanto en el campo como fuera de él. A pesar de no tener el mismo taqueo excepcional que otros jugadores de su posición, siempre fue un competidor formidable, capaz de encontrar y explotar las debilidades de sus oponentes.
Una historia de dedicación y legado familiar
A una edad en la que muchos jóvenes se apresuran a dejar los estudios para perseguir una carrera profesional en el deporte, Alberto Heguy (h.) decidió priorizar su educación en Agronomía. Esta decisión fue influenciada por el legado de su padre, Alberto Pedro Heguy, un veterinario famoso y 17 veces campeón del Abierto de Palermo. A los 19 años, junto a su hermano Eduardo Heguy y su padre, Heguy hizo su debut en el Abierto de Palermo, donde impresionaron al llegar a la final casi ganando el campeonato. Aunque perdieron ante La Espadaña por un punto (15-14), su actuación marcó el inicio de una trayectoria notable.
Un padre y mentor
Hoy, con 58 años, Heguy ha sido un ícono del Chapa II, habiendo logrado cuatro títulos en el Argentino Abierto. Su estilo de juego ha sido descrito como combativo, tenaz y estratégico. Además, sus hijos también han tomado el camino del polo, con Antonio y Silvestre (mellizos de 22 años), Amalia (17), Ámbar (15) y Jacinto (12), siendo formados bajo la filosofía familiar de disfrutar la vida y el deporte.
Recuerdos de la vida familiar
Pepe Heguy ha compartido momentos entrañables con su familia, reflexionando sobre su relación con su esposa, Paula Uranga, a quien conoció cuando ella aún estaba en el colegio. Pepe también discute las tentaciones a las que se enfrentan los jóvenes en el polo, enfatizando la importancia del estudio y la disciplina.
Reflexiones sobre el polo y su evolución
Con los años, Heguy ha visto cambios notorios en el polo. “En la cancha éramos indios y salvajes”, recuerda, refiriéndose a la intensidad del juego en su época. A diferencia de hoy, donde hay una mayor atención a la seguridad, antes había más riesgos en cada jugada. Estas experiencias le han permitido formar una perspectiva única que ha compartido con sus hijos y estudiantes.
Legado y enseñanza
El polista hace un llamado a las nuevas generaciones, resaltando la importancia del respeto mutuo y la comunicación en el deporte. Trabajando junto a sus hermanos como entrenadores, Heguy transmite no solo su conocimiento técnico, sino también los valores de la familia que han estado presentes en su vida y carrera.
Su enfoque hacia el polo es claro: “Siempre había que tener en cuenta las características de cada jugador y adaptarse a sus habilidades”. Así, Pepe Heguy se define no solo como un jugador excepcional, sino como un mentor que busca formar a la próxima generación de polistas con el mismo amor y dedicación que lo ha guiado a lo largo de su carrera.











