La expectante Finalissima
Faltan tan solo 13 días para que se lleve a cabo la esperada Finalissima entre la Selección Argentina y su par de España, un enfrentamiento que despierta un gran interés dado que muchos consideran que son las dos mejores selecciones del mundo. Este partido, que reúne la expectativa de ver a Lionel Messi enfrentando a Lamine Yamal, aún no tiene una sede confirmada.
Detalles sobre la sede del partido
Hay dos certezas claras en torno a este evento. La primera es que el partido no se jugará en el estadio Lusail de Doha, Catar, que había sido el lugar elegido inicialmente y que rápidamente agotó las 88.966 entradas disponibles. Debido a los recientes bombardeos de Estados Unidos y Israel en territorio iraní, la realización del encuentro en esa ubicación se ha tornado inviable.
La segunda certeza es que, si se lleva a cabo, las opciones se limitan a Lisboa, Londres o Roma. Esta información proviene de una reunión reciente entre Claudio Tapia, presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), y sus colegas de UEFA, Conmebol y la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), donde se descartaron las posibilidades de jugar en Madrid o trasladar el encuentro a Estados Unidos, que había sido contemplado en ocasiones anteriores.
Imposibilidades en sedes locales
Además, la opción de aplicar la modalidad de ida y vuelta y considerar el estadio Monumental como una de las sedes fue desestimada, dado que el 27 de marzo se llevará a cabo un recital de AC/DC en ese estadio. De igual forma, Wembley también está ocupado el mismo día por un amistoso entre Inglaterra y Uruguay como preparación para la Copa del Mundo.
Alternativas y posturas encontradas
Frente a la negativa de jugar en Lusail, el estadio Santiago Bernabéu apareció como una opción viable. Sin embargo, este escenario era preferido como local por las autoridades españolas. Aunque inicialmente funcionarios de la UEFA, con Aleksander Ceferin al mando, aprobaron esta alternativa, el presidente de la AFA, Chiqui Tapia, y Alejandro Domínguez de Conmebol, se reunieron el jueves para poner en claro su postura contra esta opción, ya que según Tapia, «España quiere que la Finalissima se juegue en España y yo quiero que se juegue en el Monumental«.
Una negociación compleja
El encuentro entre Tapia y Domínguez en Buenos Aires buscaba establecer una línea firme de negociación, descartando la opción del Bernabéu. A pesar de la presión, ambos acordaron considerar jugar el partido en otro país europeo, limitando las sedes a tres: el estadio Olímpico de Roma, estadio Da Luz de Lisboa y, en menor medida, el estadio del Tottenham.
Incertidumbre y posibles consecuencias
El cónclave quedó en receso, y se espera una decisión hoy. Mientras tanto, hay inquietud entre los aficionados y expertos en España sobre el clima tenso que ocurre al tratar de realizar un partido tan cerca del Mundial, junto con insinuaciones de un posible boicot por parte de Tapia a la Finalissima. Según el periodista Aritz Gabilondo del diario AS, «la Finalissima ha sido objeto de mucho desacuerdo y podría estar gravemente afectada».
Si la Finalissima se lleva a cabo, será en Europa. Sin embargo, no se descarta la posibilidad de que se cancele, lo que llevaría a la Selección Argentina a apresurarse en la búsqueda de un nuevo rival. En ese caso, Lionel Scaloni se enfrentaría al desafío de preparar a su equipo para el Mundial sin partidos amistosos previos, dado que el enfrentamiento contra Catar que iba a suceder tras la Finalissima también se ha cancelado y no hay otros duelos confirmados para la ventana internacional de junio, tras la cancelación de opciones con México y Honduras.











