Medidas de represalia en respuesta a los aranceles
El gobierno de China ha manifestado que las recientes acciones en su contra, incluyendo el aumento de los aranceles, representan barreras al comercio y la inversión. En este contexto, Pekín afirmó poseer el derecho a implementar contramedidas.
Impacto económico de los nuevos aranceles
Las subidas de los aranceles de importación por parte de México afectan a más de 30.000 millones de dólares en exportaciones chinas hacia su territorio. Se estima que este ajuste pueda causar pérdidas aproximadas de 9.400 millones de dólares en los sectores mecánico y eléctrico de China, según el Ministerio de Comercio chino, que recientemente concluyó una investigación correspondiente.
- Alrededor de 9.000 millones de dólares de estas pérdidas impactarán directamente en las industrias automovilística y de piezas de automóvil de China.
- En 2025, México se había consolidado como el principal destino de exportación de vehículos chinos.
Contexto de la disputa comercial
A pesar de no haberse anunciado contramedidas específicas, el ministerio chino ha enfatizado en diversas ocasiones su capacidad para actuar en defensa de los derechos e intereses del país. Esta situación se deriva del anuncio hecho por México en diciembre, donde se comunicaron significativos aumentos en los aranceles que afectan a las importaciones provenientes de China y otros países sin tratados de libre comercio, alcanzando hasta un 35% en la mayoría de los productos.
Analistas han interpretado esta acción como un intento de México por calmar a Estados Unidos, cuyo presidente en ese entonces, Donald Trump, había impuesto aranceles elevados sobre los productos chinos.
Consecuencias adicionales para las exportaciones chinas
Los incrementos en los aranceles también impactarán negativamente las exportaciones chinas de diversos productos, incluyendo:
- Algunos productos metálicos y químicos.
- Textiles y artículos de la industria ligera.
Además, varias medidas comerciales no arancelarias adoptadas recientemente por México, como los estrictos requisitos de inspección aduanera, podrían limitar las inversiones y operaciones de las empresas chinas en el país latinoamericano, de acuerdo con el ministerio correspondiente.











