Una nueva esperanza para los compradores de vivienda
Adquirir un hogar es un paso crucial en la vida financiera de millones de argentinos. Sin embargo, el crédito hipotecario se convierte en un factor determinante en este proceso, fluctuando con las condiciones del mercado. La actividad se incrementa cuando los bancos están dispuestos a prestar, pero se reduce notablemente cuando endurecen sus requerimientos.
A pesar de que los créditos hipotecarios UVA reingresaron al mercado en 2024 después de cinco años de inactividad, en la segunda mitad de 2025 las tasas de interés aumentaron considerablemente, superando el 10%. Esta situación impactó de manera negativa a los posibles prestatarios, ya que las condiciones se hicieron más difíciles.
Variación de tasas y su impacto en el mercado
Actualmente, la tasa nominal promedio para los préstamos UVA está por encima del 12% para quienes no tienen cuenta sueldo y oscila entre el 9% y el 11% para clientes preferenciales. Desde noviembre de 2024, esta tasa ha ido en aumento para aquellos sin cuenta sueldo, en contraste con la disminución para quienes están en entidades que manejan su nómina.
Recientemente, varios bancos han comenzado a ajustar sus términos, ofreciendo tasas más bajas y requisitos menos restrictivos. “Los bancos no están compitiendo entre sí, están revirtiendo el proceso de aumento del año anterior”, aclara Federico González Rouco, especialista en el tema. Estos cambios se comenzaron a gestar tras las elecciones de octubre, donde el oficialismo obtuvo buenos resultados, lo que impulsó una estabilidad económica que se refleja en el ámbito crediticio.
Un contexto de cambios positivos
Aunque el proceso de baja en las tasas puede llevar un tiempo similar al aumento, hay una tendencia favorable en el horizonte. “No espero un auge de préstamos este año, pero sí tasas más asequibles”, anticipa González Rouco. Uno de los motivos de este cambio es el costo de fondeo; hoy en día, este es menor en comparación con el año pasado, cuando las tasas estaban desfasadas.
Los números también indican que la demanda ha caído. En febrero de 2026, se otorgaron apenas US$151 millones en créditos, el nivel más bajo desde septiembre de 2024 y un 25% inferior en comparación anual. Sin embargo, recientemente han surgido algunas señales de optimismo.
ICBC lidera con las tasas más competitivas
El ICBC ha destacado por reducir su tasa de interés, posicionándose como el banco con el valor más bajo del mercado. Ofrece una tasa del 6,9% + UVA para quienes acrediten haberes y del 9,9% para otros clientes. Esta estrategia permite financiar hasta el 80% del costo de la propiedad a plazos de hasta 20 años.
Nuevas líneas de crédito del Gobierno
El Gobierno de la Ciudad también ha anunciado una nueva línea de créditos dirigidos a quienes dedican gran parte de sus ingresos al alquiler. La diferencia radica en que la Ciudad subsidiará dos puntos de la tasa de interés, lo que permite alcanzar una cifra del 7,5% + UVA, utilizando fondos del Instituto de Vivienda de la Ciudad (IVC).
Este nuevo programa permite a los solicitantes incluir hasta un garante para aumentar su capacidad crediticia, está destinado a la compra de la primera vivienda y está abierto tanto a trabajadores en relación de dependencia como a monotributistas.
Cambios en otras entidades financieras
Por otro lado, el BBVA, Santander y Patagonia también han reducido sus tasas en los últimos meses. El BBVA, por ejemplo, bajó su tasa del 10,5% al 7,5% para quienes tienen cuenta sueldo. Mientras tanto, el Santander ajustó su interés del 15% al 9,5%, disminuyendo además el porcentaje financiable al 70% del valor de la vivienda.
Además, el Banco Macro ha comenzado a ofrecer préstamos en dólares a clientes seleccionados, con una tasa fija del 11,5% para el financiamiento de hasta el 50% del valor de la propiedad.
Innovaciones y expectativas de futuro
En otro avance, el Banco Nación realizó la primera hipoteca completamente digital, logrando una gestión en apenas 30 días, contrastando con el promedio habitual de 100 días. Esta iniciativa representa un cambio histórico en el sistema financiero argentino, permitiendo una experiencia mucho más accesible.
A pesar de que los cambios recientes sean pequeños en comparación con los aumentos de tasas del año anterior, estos desarrollos aportan un respiro al mercado hipotecario. Los analistas prevén que 2026 será un año de reajuste, dependiendo en gran medida de la oferta de préstamos bancarios.











