Pronósticos económicos para 2026
El Gobierno tiene previsto que en 2026 la economía comience a recuperarse, tras haber pasado dos años enfocados en equilibrar las cuentas públicas y controlar la inflación. El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) reportó este martes que el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) correspondiente a diciembre mostró un incremento del 1,8% en comparación con el mes anterior.
Análisis del contexto económico
En este marco, Claudio Caprarulo, economista y director de Analytica, ofreció su perspectiva en una entrevista y comentó sobre el panorama financiero del país. «Todo se define con una frase que nos gusta mucho a los economistas: ‘Es complejo'», manifestó Caprarulo, quien enfatizó que la economía argentina está operando a ritmos muy diversos entre distintos sectores.
Desempeño del agro y la minería
Durante la conversación con el equipo de Infobae, Caprarulo amplió su análisis: «La gran pregunta es si estos sectores, que han impulsado el notable crecimiento del EMAE, como el agro o la minería, son suficientes para arrastrar al resto de la economía, y lo que observamos es que, hasta ahora, no lo son».
El economista subrayó la importancia del sector agropecuario: «Estamos alcanzando un récord en la producción de trigo, se estima que casi 28 millones de toneladas se cosecharán en la campaña 2025-2026, junto a unas mejores condiciones de precios. Situación similar se presenta con la soja«. A pesar de esto, advirtió que el crecimiento en estos sectores no genera un aumento en el empleo: «Más allá del incremento en la producción de minería y petróleo, este sector está expulsando mano de obra debido a la reconversión».
Generación de empleo y cadenas de valor
Caprarulo también planteó si Argentina podría lograr que las cadenas de valor de estos sectores generen empleo local. «En el caso de las cosechadoras del agro, se debe procurar el desarrollo de la producción nacional, o estaremos en una situación similar a la de Fate, donde será difícil competir con el exceso de producción de otros países».
Reconversión productiva y desafíos sociales
Preguntado sobre el futuro del empleo, el economista fue claro: «El Gobierno plantea que habrá una reconversión. Seguiremos siendo competitivos en la producción de commodities, ya que tenemos ventajas comparativas». Sin embargo, reconoció los límites de esta estrategia: «En la práctica, eso no se materializa, ya que las trayectorias laborales son más complejas, una lección que hemos aprendido de momentos anteriores en Argentina».
Recordó situaciones de los años 90: «Cuando la economía crecía, también lo hacía el desempleo. Hoy, aunque haya una transición laboral, al menos se genera una plataforma que permite acceder a empleo, aunque a un salario inferior, lo que ayuda a evitar que la tasa de desempleo crezca desmesuradamente como en el pasado».
Inflación y políticas gubernamentales
El director de Analytica aclaró cuál es la prioridad del Gobierno: «La política productiva queda subordinada a la política antiinflacionaria, pues el objetivo del ejecutivo es reducir la inflación». Caprarulo consideró que esta decisión «aprieta» a sectores productivos esenciales, advirtiendo sobre el coste social que esto puede conllevar: «El riesgo es perder legitimidad social en un proceso de desinflación. En algún momento, la población comenzará a notar que, aunque había una inflación descontrolada, al menos podían abastecer sus necesidades básicas. Si tras dos años no pueden, se empieza a cuestionar la validez del proceso».











