Transformación profesional de Albana Fuentes
Albana Fuentes, de 26 años, ha recorrido un camino lleno de diversidad antes de alcanzar su sueño de protagonizar La Sirenita en el Gran Rex. Su experiencia abarca desde vendedora en una librería, animadora de fiestas infantiles, profesora de canto y cantante en una destacada cadena de hoteles, hasta community manager. También estudió fonoaudiología.
Pero la verdadera transformación tuvo lugar hace tres años, impulsada por un consejo de su madre. Cuando se inscribió en el casting de Margarita, la exitosa serie de Cris Morena, su madre le sugirió que dedicara tiempo al teatro musical, su verdadera pasión. «Frenemos un segundo… este es el momento para que te dediques a estudiar teatro», le dijo, instándola a prepararse de manera adecuada para las oportunidades que podrían surgir.
El significativo encuentro con La Sirenita
Aunque no quedó seleccionada para Margarita, un año después recibió la oportunidad de su vida. A través de un casting abierto, fue elegida para interpretar a Ariel en el musical de La Sirenita, basado en la famosa película de Disney, la cual tuvo un gran éxito en el Gran Rex, agotando todas sus funciones. «Es un milagro y estoy eternamente agradecida», expresó emocionada.
Al conversar sobre su audición, Albana recordó cómo vio la convocatoria en Instagram y se llenó de ilusión. «Ariel siempre fue mi princesa favorita, así que se volvió algo muy personal», comentó. A pesar de no verse a sí misma como Ariel, decidió aplicar por el apoyo que recibió de amigos que la alentaron a hacerlo.
La joven actriz relató el proceso de selección donde pasó por múltiples pruebas, hasta que finalmente fue sorprendida con la noticia de que había sido elegida. «Era imposible mantenerlo en secreto, todo el mundo en el teatro musical estaba al tanto», mencionó sobre la emoción que compartió con sus compañeros durante las audiciones.
La experiencia sobre las tablas
Recuerda la emoción que sintió en su primera función con 3500 espectadores. «Fue una experiencia increíble, escuché un grito masivo que no esperaba», contó. Sin embargo, admitió que los nervios siempre estaban presentes incluso en sus últimas actuaciones. «No hay dos días iguales, cada función trae sus propios desafíos».
Albana también relató un accidente que sufrió en una función especial para invitados del ambiente artístico. Durante una coreografía, se fracturó un dedo del pie. A pesar del dolor, logró concluir la función gracias al apoyo de su compañero Pablo Turturiello.
Mirando hacia el futuro: nuevos proyectos y sueños
Tras más de cien funciones en el Gran Rex, la preocupación por su futuro la llevó a reflexionar sobre los próximos pasos en su carrera. Aunque sintió el miedo de quedar encasillada en el rol de Ariel, se mostró agradecida y emocionada por la experiencia. Actualmente, se prepara para audicionar para Lydia en el musical Papá por siempre mientras también forma parte del espectáculo Una mágica navidad, dirigido por Flavio Mendoza, en el Teatro Ópera.
«Fue un mensaje por Instagram que me ofreció el papel de espíritu de la Navidad. Es un gran honor trabajar con alguien a quien respeto tanto», expresó Albana sobre su nueva colaboración. Además, espera poder interpretar algún día a Éponine en Los Miserables o a los personajes de Wicked, Anastasia y Frozen. «Anna se parece mucho a mí en su optimismo y deseo de soñar», concluyó.











