Un Reencuentro Lleno de Sinceridad
En la reciente emisión de “La noche de Mirtha Legrand”, transmitida por el canal eltrece, se vivió un instante de alta tensión y sinceridad entre la conductora Mirtha Legrand y la artista Julia Zenko. Durante la conversación, Zenko explicó las razones de su prolongada ausencia en el icónico programa.
Motivos de la Ausencia
Legrand, de forma directa, indagó sobre por qué Zenko no había estado presente en su programa en tantos años: «Antes de yo irme de este mundo, quiero saber por qué no venías a mi programa», expresó la conductora. La respuesta de Zenko tomó por sorpresa a muchos: «Hace muchos años que hago terapia. Hubo una época en que yo encaré en mi terapia un tema familiar muy doloroso que tiene que ver con mi concuñado desaparecido». Esta declaración subrayó el legado de la dictadura militar en su vida personal.
La Lucha Interna de Zenko
Además, Zenko añadió: «Yo no me sentía preparada para compartir una mesa con vos y hablar de ciertos temas que yo estaba trabajando en terapia. Los que vivimos bajo la dictadura militar, muchos empezamos con la autocensura. Lo empecé a tratar en terapia. Pero no me sentía preparada. Tenía miedo de venir, la verdad».
Es importante señalar que la actriz aclaró que su decisión de no asistir no tenía un trasfondo personal contra Mirtha Legrand. Zenko expresó que en ese tiempo sentía que el programa abordaba con frecuencia temas políticos y no estaba lista para confrontar esos debates. Ante estas afirmaciones, Mirtha respondió: «Yo no hablaba a favor de la dictadura».
Anécdotas que Aligeraron el Momento
Zenko reiteró que su ausencia se debía a cuestiones de autocuidado y no a una discrepancia con Mirtha. Durante la conversación, también compartió anécdotas familiares sobre su relación con el programa. Recordó que su padre solía decir que Mirtha no la invitaría porque comía de manera acelerada. A lo que Zenko agregó: «Cuando me invitaste por primera vez, mis viejos estaban felices y yo cuidándome». Además, confesó uno de sus «defectos» en las primeras visitas: «Las primeras veces que me invitaron tomaba vino porque estaba muy nerviosa».
A pesar de la nueva tensión que surgió inicialmente, el intercambio se fue suavizando gracias a estas anécdotas y comentarios, logrando un encuentro más ameno de lo previsto.











