Un regreso triunfal
La banda británica Oasis volvió a pisar suelo argentino y el Estadio de River Plate se llenó de energía y emoción. Con Liam Gallagher al frente, reconocido por su carisma indiscutible, el repertorio de la noche transportó a los asistentes a los momentos cumbres de su carrera musical. El cantante, conocido por su actitud serena y su inconfundible acento, ofreció un espectáculo que resonó con la fuerza de sus icónicas letras.
Calentando motores con Richard Ashcroft
El concierto, realizado el 15 de noviembre, tuvo como telonero al legendario Richard Ashcroft, ex líder de The Verve, quien fue recibido con gran cálidez por el público. Ante unas 80,000 personas, Ashcroft interpretó su célebre Bitter Sweet Symphony, rindiendo homenaje a la leyenda del fútbol Diego Maradona.
Un setlist inigualable
Oasis presentó un repertorio que abarca lo mejor de su trayectoria. Temas como Morning Glory, Some Might Say y Live Forever fueron parte de un setlist que evocó la nostalgia y el fervor de sus fans. Cada canción, desde Little by Little hasta Champagne Supernova, encendió la pasión entre los presentes, confirmando el estatus legendario de la banda.
Puntualidad británica y diversidad de público
Con una puntualidad que caracteriza a los ingleses, el show comenzó justo a las 20:30. El público, un mosaico que incluyó tanto a nostálgicos de la vieja guardia como a jóvenes que descubrieron a la banda a través de plataformas como TikTok, disfrutó de éxitos que, a pesar del paso del tiempo, mantienen su frescura y relevancia.
Un regreso que revive la historia del rock
Este reencuentro podría compararse a una hipotética vuelta de los Beatles. Oasis, a diferencia de otras bandas, supo entender que la separación no es tan definitiva como la posibilidad de regresar. Con su gira programada para 2025, la banda británica ha demostrado que su legado sigue vivo, logrando que tanto viejas como nuevas generaciones celebren su música.
Reflexiones sobre el legado de Oasis
En la actualidad, el rock enfrenta un momento de introspección, y la respuesta del público a Oasis es un claro indicativo de que su música sigue teniendo un poderoso impacto. Damon Albarn, líder de Blur, reconoció el dominio de Oasis al afirmar: “Creo que podemos decir oficialmente que Oasis ganó la batalla, la guerra, la campaña, todo”.











