El impacto en el poder de compra del trigo y la yerba mate
Un reciente estudio de Coninagro destaca que el trigo y la yerba mate están experimentando una notable caída en su poder adquisitivo para la compra de insumos. En contraste, la soja y la hacienda han mostrado un incremento significativo en su poder de compra. Este análisis pone de relieve las disparidades que afectan a diferentes productos del sector agropecuario.
Deterioro del trigo
En particular, el trigo presenta una relación insumo-producto deteriorada, sobre todo en lo que respecta a la logística. Los costos de fletes han alcanzado niveles alarmantes, llegando a representar el 21% del valor del trigo para un recorrido de 300 kilómetros, la cifra más alta en años recientes. Además, la relación con el combustible ha sufrido una importante caída. Con respecto al promedio de los últimos cinco años, los productores necesitan un 55% más de trigo para comprar la misma cantidad de gasoil, lo que refleja una disminución en la competitividad del sector.
Variación en los insumos
El estudio también aborda el rendimiento del trigo en relación con diversos insumos. En el caso de la urea, ha perdido un 10% interanual, y frente a la bolsa de semillas de 40 kilos, la disminución es del 8%. Sin embargo, el impacto menos grave se ha observado en los bienes de capital (por ejemplo, cosechadoras), donde se ha registrado una leve mejora a corto plazo, con un descenso del 3%, aunque a mediano plazo se anticipa un deterioro del 35%.
Desafíos para los productores
El informe resalta que la brecha entre los precios de venta del cereal y los costos de producción provoca una situación vulnerable para los productores. Estos enfrentan decisiones complejas sobre siembras, financiamiento y manejo de recursos, en un contexto de alta volatilidad en los mercados, lo que complica la planificación a largo plazo.
Comparativa general y situación de otros cultivos
En comparación con los últimos cinco años, los granos en general han ganado poder de compra frente a insumos como glifosato, urea, inmuebles urbanos y rurales, camionetas y bienes de construcción. Sin embargo, han perdido ante los fletes, maquinaria, hacienda, semillas y salarios rurales. El trigo se encuentra en la peor posición, mientras que la soja destaca por su mejor desempeño. En lo que respecta al maíz, su situación es mixta, estando mejor en comparación con los costos de gasoil y cosechadoras, pero peor en relación con semillas y urea.
Rendimiento de la soja y la hacienda
La soja atraviesa un período de rentabilidad favorable, requiriendo un 25% menos de este producto para adquirir insumos como glifosato, camionetas y cosechadoras, y un 19% menos para gasoil y fletes. En cuanto a la hacienda, aunque sólo puede comprar menos terneros en el mismo periodo, ha logrado aumentar su capacidad de compra en inmuebles, alambres, camionetas, pastura y obras de construcción. Durante 2025, el precio de la hacienda se incrementó en un 75% en promedio, lo que se traduce en una mejora real para los productores. La mayor recomposición de precios ha repercutido directamente en el poder de compra de los novillitos frente a diversos insumos y costos productivos. Por ejemplo, en diciembre pasado se necesitó un 34% menos de kilos de novillito para comprar un kilo de semillas de alfalfa en comparación al año anterior, pasando de casi 4 kilos a unos 2,7 kilos por unidad de semilla.
Situación de la leche y la yerba mate
En el análisis de la leche, aunque no presenta buenas características interanuales, se observa una mejora en comparación con el promedio desde 2020, aumentando su poder de compra frente a terneros, camionetas, semillas de alfalfa e inmuebles, aunque ha perdido ante el salario de un empleado rural, maquinaria, maíz y una vaca conserva buena. Por su parte, la yerba mate ha tenido un 2024 y 2025 muy desfavorables, con una pérdida del 30% de su poder de compra comparado con el promedio de los últimos cinco años. Inicia el periodo actual con cifras muy bajas, logrando solo una mejora en su poder de compra en relación a fitosanitarios, manteniéndose en debilidad frente al gasoil, salarios rurales y camionetas.











