Decisión crucial para el futuro de Chile
Hoy, los ciudadanos de Chile se enfrentan a una elección presidencial crucial, donde deben elegir entre dos visiones opuestas de la sociedad representadas por Jeannette Jara y José Antonio Kast. Jara, en su mandato, promueve un enfoque que aboga por una mayor igualdad de derechos para las mujeres, mientras que Kast, un político católico de extrema derecha, se perfila como el favorito en las encuestas.
Un país de contrastes
Históricamente, Chile ha sido uno de los países más conservadores de América Latina, marcado por la influencia de la iglesia. El divorcio fue legalizado en 2004 y la prohibición del aborto se levantó en 2017, aunque sigue siendo permitido solo en circunstancias específicas como violación, riesgos para la madre o inviabilidad fetal. Después de las protestas sociales de 2019, se promulgó a finales de 2021 una ley que permite el matrimonio entre personas del mismo sexo. En 2022, el presidente Gabriel Boric lideró un gobierno que se autodenominó «feminista».
¿Quiénes son los candidatos?
- Jeannette Jara: Ex ministra de Trabajo y representante de una coalición de izquierda, Jara apoya la idea de una gestión equitativa y se centra en la promoción de los derechos de las mujeres. Planea impulsar la legalización del aborto hasta las 14 semanas de gestación.
- José Antonio Kast: Defensor de un modelo tradicional de familia, Kast ha expresado su oposición al aborto, la anticoncepción y el matrimonio homosexual. Su campaña se ha centrado en temas de seguridad y control de inmigración.
Impacto de la elección
La ministra de la Mujer, Antonia Orellana, destacó en una entrevista que ha habido avances significativos desde hace cuatro años, como la creación de un registro de deudores de pensiones alimenticias que beneficia a más de 300,000 familias. Sin embargo, también manifestó su preocupación por la futura implementación de una ley contra la violencia hacia las mujeres, que requerirá voluntad política y tiempo.
La plataforma de Kast ha generado inquietud entre los votantes de Jara, especialmente en lo que respecta a los derechos individuales y a la posibilidad de retrocesos en las políticas de igualdad de género. Guillaume Long, analista del CEPR, describe a Kast como un «personaje muy ideológico» que podría intentar regresar a un modelo patriarcal. A pesar de esto, su éxito dependerá de su habilidad para negociar en un Parlamento fragmentado.
Un contexto electoral tenso
En el marco de este balotaje, la competencia se intensifica, con ambos candidatos tratando de atraer a los votantes moderados y a aquellos que se abstuvieron en la primera vuelta del 16 de noviembre. Jara obtuvo el 26.85% de los votos, mientras que Kast le siguió de cerca con el 23.93%. Esta cercanía en los resultados abre un panorama incierto.
Debido a la legislación chilena, no se podrán publicar encuestas durante los 14 días previos a la elección, pero los informes de principios de diciembre indicaron que Kast superaba el 50% de intención de voto. No obstante, el desenlace final dependerá de la capacidad de movilizar al electorado.











