Desarrollo institucional en la Bombonera
Este miércoles, Boca Juniors vivirá una jornada trascendental que no se relaciona con el fútbol, sino con cuestiones de trascendencia institucional. La directiva se reunirá para decidir si aceptará una colaboración comercial con la compañía estadounidense Hard Rock Café, que opera a nivel global con su reconocida marca.
El acuerdo propuesto se extiende por 10 años, comenzando desde el inicio de las operaciones del Restaurant Hard Rock Café Bombonera, con opción de renovación automática por un periodo igual. De ser aprobado, este contrato afectará la economía del club durante al menos las próximas cuatro gestiones presidenciales, lo que ha llevado a ciertos sectores a criticar la gestión actual por manejar el club como si fuera una Sociedad Anónima Deportiva.
Críticas de antiguos directivos
Martín Mendiguren, exmiembro de la Comisión Directiva durante el mandato de Jorge Ameal, ha expresado preocupación sobre el impacto económico del contrato. En declaraciones recientes, dijo: «Según lo trascendido esto es muy perjudicial para Boca en términos económicos. Boca debe ser noticia por cerrar contratos millonarios para sus arcas… sería triste que esto se acate sin chistar y se haga lo que dicen los hermanos Juan Román y Cristian Riquelme».
- El anterior contrato con la concesión de un café era de 2.500 dólares mensuales.
- El nuevo canon será del 7% de la facturación total, con un mínimo anual de 100.000 dólares.
Ricardo Rosica, secretario general del club, defendió el acuerdo en un video publicado en el canal oficial de Boca, señalando que la empresa invertirá 2.000.000 dólares en la ambientación, mobiliario y equipamiento, aunque Boca deberá hacerse cargo de las adecuaciones necesarias que costarán alrededor de 500.000 dólares.
Aspectos destacados de la propuesta
El contrato contempla la instalación y operación de un Restaurante Hard Rock Café, junto a una tienda de merchandising y dos áreas de catering VIP dentro de la Bombonera. Los detalles revelan que el concesionario pagará un canon variante que asegurará al club un ingreso mínimo anual, proporcionando proyecciones de hasta 350.000.000 pesos anuales, aproximadamente 235.000 dólares al tipo de cambio actual.
Sin embargo, la entrega de un palco corporativo de 15 personas al Hard Rock ha generado desconcierto dentro de la afiliación, ya que el costo supera lo que se prevé recibir como canon mínimo anual del restaurante. Esto llevó a discusiones sobre la conveniencia del acuerdo, que algunos consideran leonino.
Voces críticas han surgido tanto de la oposición como de la propia oficialidad que cuestionan la falta de beneficios para el club. «El contrato no beneficia en casi nada a Boca y mucho a la empresa», comentó un miembro de la asamblea que prefirió permanecer en el anonimato.
Un clima tenso en la asamblea
La Asamblea será determinante, ya que 270 representantes tienen la tarea de validar este acuerdo. Se prevé un debate intenso, ya que las decisiones de este tipo necesitan una mayoría simple o una mayoría especial para su aprobación.
Desde su firma preliminar en junio pasado, donde Riquelme destacó la importancia del acuerdo, se han intensificado los cuestionamientos. Mientras se espera la votación, algunas directivas han revaluado su posición ante las críticas de socios y exdirigentes, mostrando que el tema genera polémica y el ambiente está caldeado dentro del club.
José Palazzo, exdirigente y crítico del acuerdo, puntualizó que espera que los miembros de la asamblea actúen en defensa de los intereses de los socios. «Los integrantes de la Honorable Asamblea de Boca son representantes de los socios, dueños del club,» enfatizó.











