Restricciones en el uso de chips extranjeros
El gobierno chino ha emitido una directiva que requiere que todos los nuevos centros de datos de inteligencia artificial que sean financiados con fondos estatales utilicen exclusivamente chips producidos dentro del país. Esta medida representa un avance significativo en la estrategia de independencia tecnológica de China y afecta directamente a empresas extranjeras como Nvidia, AMD e Intel.
Normas y evolución de proyectos
La directriz, que fue anunciada en las últimas semanas, establece que los proyectos que estén por debajo del 30% de avance deberán retirar los chips extranjeros que hayan instalado o cancelar sus adquisiciones. Para aquellos proyectos que ya están más avanzados, las decisiones se evaluarán de manera individual, lo que podría variar el impacto de esta política.
Contexto comercial y tecnológico
Esta iniciativa, considerada una de las más contundentes en la eliminación de tecnología extranjera de infraestructuras críticas, llega en un momento de tregua comercial entre Washington y Pekín. A pesar de esto, China persigue una mayor autosuficiencia en el sector de chips de inteligencia artificial, un área donde Estados Unidos mantiene el liderazgo.
Repercusiones para Nvidia y el mercado global
Desde 2021, los centros de datos de IA en China han recibido más de 100.000 millones de dólares en financiación estatal. Sin embargo, varios proyectos, como uno planeado en el noroeste del país que pretendía utilizar chips de Nvidia, fueron cancelados incluso antes de su inicio. La política también impacta tecnología avanzada como los chips H20, B200 y H200.
Las restricciones previamente impuestas por Washington, que justificaron sus controles alegando posibles aplicaciones militares, ya habían complicados las exportaciones a China. La nueva directriz de Pekín profundiza aún más la brecha tecnológica y comercial entre ambas potencias, donde la participación de mercado de Nvidia ha caído drásticamente del 95% en 2022 a un 0% actual.
Impulsando a los fabricantes locales
Con estas medidas, el gobierno chino espera que empresas locales ocupen el vacío dejado por competidores extranjeros. Compañías como Huawei, Cambricon, MetaX, Moore Threads y Enflame están liderando el desarrollo de chips de IA en el país, aunque aún presentan desafíos para igualar la potencia de cálculo de los modelos producidos en Estados Unidos.
Los analistas creen que esta decisión podría facilitar el crecimiento de los fabricantes locales, pero también podría restringir el acceso de China a las tecnologías más avanzadas. Mientras gigantes como Microsoft, Meta y OpenAI suman inversiones multimillonarias en chips de Nvidia, China sigue enfrentando sanciones que limitan la producción de semiconductores de alto rendimiento.











