Primer bombardeo del nuevo gobierno
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, ha conducido su primer ataque aéreo contra integrantes de grupos guerrilleros en una región limítrofe con Venezuela. Este bombardeo, que tuvo lugar el lunes por la noche, resultó en la muerte de dos individuos y varios civiles heridos, según confirmó el martes una fuente militar a la AFP.
Detalles de la operación
La ofensiva fue dirigida contra el Ejército de Liberación Nacional (ELN) en una zona rural del Catatumbo, en el departamento de Norte de Santander (noreste del país). Esta información fue divulgada por el Ministerio de Defensa a través de un comunicado el mismo día.
De la Espriella asumió la presidencia el pasado viernes con el compromiso de intensificar los ataques aéreos contra organizaciones criminales, apoyándose en alianzas con Israel y Estados Unidos, en el contexto de una crisis de violencia sin precedentes en la última década. Aún en sus primeras horas en el cargo, también tuvo que gestionar las labores de rescate tras un fuerte terremoto de 7,4 grados que sacudió la zona de Cali.
Enfrentamiento y resultados
Según el diario El Tiempo, las fuerzas del Comando de Operaciones Especiales realizaron una incursión en el área como parte de una misión contra la guerrilla, lo que desembocó en un enfrentamiento que justificó el uso de capacidades aéreas, operando con aviones de combate K-FIR y A29 Super Tucano.
- Las tropas encontraron armamento, drones, equipo de comunicaciones y explosivos durante la operación.
- El ataque aéreo ha dejado al menos tres civiles heridos, incluyendo a una mujer de 44 años.
La Defensoría del Pueblo reportó que varias familias fueron desplazadas y pidió a las fuerzas militares que actúen para proteger a la población civil. Desde el Ministerio de Defensa resaltaron que el bombardeo se realizó «con énfasis en la protección de la población civil,» destruyendo dos búnkeres y cinco campamentos del ELN.
Incautaciones y reacciones
Tras la operación, se incautaron 1.5 toneladas de explosivos, que incluían más de 400 granadas adaptadas para ser lanzadas desde drones, además de fusiles automáticos y diverso material de guerra. El Ministerio de Defensa aplaudió estos resultados, enfatizando que se sigue debilitando la capacidad del crimen organizado en Norte de Santander.
El presidente De la Espriella, quien sucedió a Gustavo Petro, prometió poner fin a las negociaciones de paz que su predecesor mantenía con grupos armados y anunció su intención de combatir el narcoterrorismo «sin tregua». En su discurso inaugural, declaró que la fase de diálogo había llegado a su final y que el Estado adoptaría un enfoque de confrontación directa. En los primeros días de su administración, seis miembros de grupos ilegales han sido abatidos en diversas operaciones militares en varias regiones del país.











