La controversia en el Torneo Apertura
El fútbol argentino se encuentra envuelto en una nueva polémica relacionada con la programación de la última fecha del Torneo Apertura, en el contexto del autodenominado «Campeones del Mundo». Esta jornada corresponde a la 9ª fecha, la cual finaliza una fase regular compuesta por 16 partidos, pero ha sido marcada por el boicot de los dirigentes que ha llevado a un lockout en un momento crítico, justo antes de la indagatoria de Claudio Tapia y Pablo Toviggino, quienes enfrentan cargos por apropiación indebida.
Ventajas deportivas y polémicas programaciones
Como es habitual en la esfera de la AFA, la organización de esta última jornada no carece de controversia. Se han favorecido a ciertos clubes en detrimento de otros, otorgando ventajas deportivas que afectan la lucha por los playoffs. Un caso significativo es el de Barracas Central, que con 21 puntos competirá por un puesto en octavos junto a Huracán, Racing, Tigre y Sarmiento, todos en la Zona B. Sin embargo, jugará 24 horas antes contra Banfield, que ya está eliminado del torneo.
- Barracas Central es presidido por Matías Tapia, hijo del presidente de la AFA.
- Los conflictos arbitrales han sido frecuentes en los ascensos del equipo en una década.
La relación estrecha entre Tapia y Matías Mariotto, presidente de Banfield, ha levantado suspicacias. Mariotto presta el estadio a Barracas Central para días importantes, como la Copa Sudamericana, debido a la falta de adecuaciones de su propio estadio. La designación del árbitro Darío Herrera, envolviendo otro subtexto de tensiones tras su controvertida actuación en el último Superclásico, también genera incertidumbre.
Desigualdades en la programación
La programación ha suscitado preguntas respecto a por qué Barracas Central y Banfield no juegan al mismo tiempo que Racing y Huracán, Rosario Central y Tigre, y Belgrano y Sarmiento, que jugarán en un mismo horario. Las disculpas de la AFA, que aclaran que esta medida se emplea generalmente para definir títulos, sugiere un acomodamiento a favor de ciertos equipos. Adicionalmente, aunque existe una recomendación de no programar partidos cuando River y Boca juegan de locales, esta no fue aplicada en esta ocasión.
- Barracas Central tendrá 96 horas antes de enfrentar a Olimpia en la Copa Sudamericana.
- Rosario Central, en cambio, jugará 48 horas después y se enfrenta también a Libertad.
Por otro lado, en la Zona A también se han evidenciado irregularidades, donde equipos como San Lorenzo, Independiente, Unión, Defensa y Justicia e Instituto están en una lucha apretada por clasificar. Sin embargo, los grandes, en este caso San Lorenzo e Independiente, parecen beneficiarse con sus horarios de juego, lo que deja abiertas las posibilidades de que existan pactos ocultos entre los valiosos clubes. La interrogante sobre la existencia de un pacto de no agresión sugiere las tensiones profundas del fútbol argentino, donde la carrera llega incluso a ser menos significativa que los acuerdos tras bambalinas.











