El encanto del pollo al marsala
El pollo al marsala es un plato que, a pesar de su sencillez, posee un aroma irresistible. La incorporación del vino marsala, con su dulzura única y matices profundos, convierte un ingrediente habitual como el pollo en un platillo exquisito y reconfortante. En Argentina, este plato es un clásico en bodegones y en las mesas familiares durante los domingos, apreciado por ser fácil de preparar, rendidor y de sabor inmejorable.
Sin embargo, para alcanzar el resultado perfecto, hay una serie de detalles que son fundamentales. Aquí es donde entran los sabios consejos de Doña Petrona, quien siempre afirmaba que la cocina se edifica a través de pequeños gestos que pueden hacer una gran diferencia.
Consejos para un pollo al marsala perfecto
Según Doña Petrona, hay tres aspectos clave que no deben pasarse por alto:
- Buen dorado inicial
- Fuego adecuado
- Sartén amplia
Sin estos elementos, el plato puede perder su color, aroma y textura. El secreto radica en respetar los tiempos de cocción y no apresurarse, especialmente en el proceso de reducción del vino.
Ingredientes para el pollo al marsala (4 porciones)
- 4 pechugas de pollo fileteadas
- 100 g de harina común (para enharinar ligeramente)
- 2 cucharadas de manteca
- 2 cucharadas de aceite
- 250 g de hongos frescos fileteados
- 150 ml de vino Marsala
- 200 ml de caldo de pollo
- 100 ml de crema de leche (opcional)
- Sal y pimienta al gusto
- Perejil fresco picado
Instrucciones de preparación
Comienza salpimentando los filetes de pollo y pasándolos ligeramente por harina, asegurándote de quitar el exceso.
En una sartén amplia, calienta la manteca junto al aceite a fuego medio-alto. Dora el pollo sin moverlo hasta que obtenga un color dorado y apetitoso, luego retíralo y resérvalo.
En la misma sartén, añade los hongos y cocínalos hasta que liberen su líquido, permitiendo que se evapore completamente. Continúa cocinando hasta que comiencen a dorarse.
Agrega el vino marsala y deja reducir a fuego medio, hasta que el aroma alcohólico desaparezca y se endulce. Luego, incorpora el caldo de pollo y deja que reduzca durante unos minutos más. Si prefieres una salsa más cremosa, puedes adicionar la crema de leche a fuego bajo.
Reincorpora el pollo a la sartén y cocina entre 4 y 6 minutos, hasta que esté tierno y bien cubierto de salsa. Ajusta la sal y pimienta al gusto y finaliza con perejil picado.
Trucos infalibles de Doña Petrona
- Reducir el Marsala sin prisa: el sabor se transforma notablemente cuando el alcohol se evapora. Esperar el punto exacto es crucial para convertir una salsa común en una memorable.
- Usar siempre una sartén amplia: si el pollo está amontonado, no se dorará adecuadamente y en lugar de eso hervirá. Sin un buen dorado, se perderán sabor, color y textura.
Opciones de acompañamiento
Este pollo al marsala combina excelentemente con puré de papas, arroz blanco o papas españolas. Un platillo sencillo, aromático y elegante que demuestra que en la cocina, como decía Doña Petrona, los detalles son fundamentales.











