Detenciones en el marco de un ataque a un juzgado
El pasado 4 de febrero, un grupo de aproximadamente 20 personas, en su mayoría mujeres, invadió un edificio en la calle Pueyrredón, en **San Martín**, donde se encuentran tres juzgados de Garantías. El motivo de esta acción fue reclamar la libertad de un grupo de «soldaditos» narcos que habían sido capturados por el juez Nicolás Schiavo.
Durante la ocupación, que duró alrededor de 30 minutos, los funcionarios judiciales se vieron forzados a refugiarse en sus oficinas, utilizando mobiliario para bloquear las puertas, mientras la Policía no respondía a los llamados de auxilio.
Detenciones recientes
Recientemente, las fuerzas policiales detuvieron a dos mujeres en Billinghurst, vinculadas al incidente. Aunque había cinco órdenes de captura en total, solo se pudo ejecutar la detención de la madre y la tía de uno de los acusados. Fuentes del caso indicaron que, al ingresar al edificio, una de las detenidas entregó un documento en el Juzgado de Garantías 5, solicitando una reunión con el juez y mencionando a tres familiares.
- Las detenidas enfrentan cargos por «coacción por el uso de arma y daño agravado».
- Se les sumó el delito de «intimidación pública» por parte del juez.
Detalles del ataque
Los empleados del Juzgado de Garantías 4 escucharon una aterradora advertencia al salir del edificio: «Cuando salgan los vamos a agarrar uno por uno». Este suceso alarmante tuvo lugar el mismo día que la ocupación, en un viejo edificio donde están ubicados los juzgados 1, 4 y 5. Un informe sobre lo sucedido fue elaborado y ahora está bajo investigación del fiscal Fabricio Iovine. Se indaga la posible participación de Max Alí Alegre, alias «Alicho «, quien es un conocido referente en el narcotráfico de la zona y se encuentra detenido en el sector de Alto Riesgo del Complejo Penitenciario 1 de Ezeiza.
El ataque se realizó sin resistencia, ya que el grupo ingresó sin que nadie los detuviera y sin presencia policial efectiva. La falta de respuesta de la policía, a pesar de los reiterados llamados al 911, ha generado inquietud en la comunidad.
Investigación sobre la Policía
La investigación del ataque ha desvelado un patrón en la respuesta policial. A pesar de la seriedad de la situación, la policía intentó minimizar lo ocurrido al ser consultada por los medios de comunicación. Sin embargo, ante la gravedad del incidente, la Suprema Corte de Justicia de la provincia decidió actuar, firmando un acuerdo con el Ministerio de Seguridad para mejorar la protección y seguridad en los edificios judiciales.
Contexto del conflicto entre narcos
El ataque está enmarcado en la lucha territorial entre grupos narcotraficantes en San Martín, especialmente en un contexto donde líderes de alto perfil están en prisión. Así, aunque el sistema de Alto Riesgo restringe las comunicaciones entre los narcos y sus colaboradores, no ha eliminado completamente este vínculo.
Por otro lado, se reportó un intento de invasión a galpones en la misma zona por miembros de la organización de «Alicho». Esta situación se desarrolla en un ambiente tenso, donde otros clanes, como el Clan Villalba, también están involucrados.
La guerra entre bandas en San Martín ha persistido por años, pero la ausencia de líderes visibles genera una dinámica peligrosa, que podría derivar en un incremento de la violencia entre las distintas facciones involucradas.











