Día Mundial del SIDA: concienciación y prevención
Cada 1 de diciembre se celebra el Día Mundial del SIDA (Síndrome de inmunodeficiencia adquirida), una jornada destinada a aumentar la conciencia pública acerca del VIH, fomentar la prevención y disminuir el estigma que enfrentan quienes viven con el virus de la inmunodeficiencia humana.
En Argentina, se ha determinado que el 98% de las infecciones se producen por relaciones sexuales sin métodos de protección. A pesar de los avances significativos en materia médica y de tratamiento, el país enfrenta aún índices elevados de diagnósticos tardíos y una alarmante insuficiencia en las prácticas de prevención, lo que representa un riesgo para la salud de miles de personas.
Estadísticas y campañas de sensibilización
La Fundación Huésped, una de las principales entidades que trabaja en la lucha contra el SIDA en Argentina, señala que anualmente aproximadamente 6.400 nuevos casos son diagnosticados, de los cuales un 45% se detecta en una fase avanzada, cuando el sistema inmunológico del paciente ya está significativamente comprometido.
Este año, la campaña lleva por lema «Una vez en la vida, hacete el test de VIH«, haciendo un llamado a la población para que dejen de lado el miedo y los prejuicios y realicen la prueba. Además, se busca aumentar la conciencia sobre las políticas públicas actuales, la baja distribución de insumos de protección como preservativos y la escasa información disponible sobre métodos de prevención.
Historia del Día Mundial del SIDA
El Día Mundial del SIDA fue establecido en 1988 por la Organización Mundial de la Salud (OMS) con el propósito de sensibilizar a la sociedad sobre la epidemia del VIH y promover la cooperación global para mitigar su propagación. Esta fecha se convierte en una oportunidad para reflexionar sobre los avances en la lucha contra el virus, los desafíos persistentes y la necesidad de continuar impulsando campañas de prevención, diagnóstico y tratamiento.
El objetivo también incluye la reducción del estigma y la discriminación hacia quienes viven con VIH/SIDA, lo que continúa siendo un obstáculo significativo para su acceso a atención médica. Es fundamental recordar que, aunque no existe cura para el VIH, este puede controlarse eficazmente con los tratamientos disponibles, permitiendo a las personas llevar una vida saludable y evitar la transmisión si se administran adecuadamente.
Métodos de prevención del VIH
La prevención del VIH es crucial para detener su propagación. El virus se transmite a través de fluidos corporales, incluyendo sangre, semen, fluidos preseminales, líquidos vaginales, rectales y leche materna, cuando estos entran en contacto con membranas mucosas o heridas abiertas. También puede ser transmitido por agujas o jeringas contaminadas.
- El uso de preservativos, tanto masculinos como femeninos, sigue siendo uno de los métodos más efectivos para prevenir el VIH.
- La Profilaxis Pre-Exposición (PrEP) puede reducir el riesgo de contagio en un 99% en personas con alto riesgo, debiendo ser administrada bajo supervisión médica.
- La Profilaxis Post-Exposición (PEP) es un recurso valioso en situaciones de emergencia, donde se debe iniciar el tratamiento dentro de las 72 horas posteriores a una posible exposición al virus.
Cómo hacer el test de VIH
El test de VIH es un procedimiento simple, rápido y esencial para la salud. En Argentina, la prueba es gratuita, confidencial y voluntaria, y no requiere orden médica, facilitando su acceso en distintos centros de salud.
Se ofrecen dos tipos de pruebas: las rápidas y las de laboratorio. Las pruebas rápidas proporcionan resultados en solo 20 minutos a partir de una pequeña muestra de sangre o fluido oral. Aunque son bastante confiables, se recomienda realizar una prueba confirmatoria en laboratorio si el resultado es positivo.
No es necesario haber estado en una situación de riesgo reciente para hacerse el test; cualquier persona, sin importar su edad, género, orientación sexual o estado civil, debería realizarse la prueba al menos una vez en su vida. Un diagnóstico temprano es clave, ya que permite iniciar el tratamiento en las etapas iniciales de la infección y disminuye el riesgo de complicaciones graves.











