Exigencia de fondos para el nuevo organismo de paz
El expresidente Donald Trump ha propuesto un cobro de US$ 1.000 millones a los países que busquen obtener un lugar permanente en la nueva Junta de la Paz que planea establecer. Según un borrador al que tuvo acceso Bloomberg, cada nación miembro tendría un período de mandato que no excederá los tres años desde la adopción del estatuto, con la opción de renovación por parte del presidente. Sin embargo, aquellos Estados que aporten más de US$ 1.000 millones en efectivo en el primer año estarán exentos de esta limitación.
Propuesta en contra de la corriente internacional
Aunque la Junta se formalizaría tras la aceptación del estatuto por al menos tres Estados, se prevé que varios países se opongan, intentando rechazar colectivamente esta iniciativa. Un aspecto que ha generado controversia es la posible gestión directa de los fondos por parte de Trump, lo que podría ser visto como inaceptable por la mayoría de las naciones interesadas en afiliarse, según fuentes cercanas al tema.
Estructura y funciones de la Junta
El documento detalla que el presidente de la Casa Blanca, inicialmente Trump, sería el primer presidente de la Junta, con la potestad de decidir quiénes serán sus miembros. Las decisiones se tomarán por mayoría, con un voto por cada Estado, pero todas requerirán la aprobación del presidente. Trump también establecería las fechas y lugares de las reuniones de votación, que deberán llevarse a cabo al menos una vez al año, y tendría la autoridad para destituir a miembros, sujeto a un veto de dos tercios de los miembros.
Composición del panel y reacciones internacionales
Recientemente, la Casa Blanca formó un primer panel ejecutivo que incluirá al secretario de Estado, Marco Rubio; al enviado para Medio Oriente, Steve Witkoff; al yerno de Trump, Jared Kushner; y al ex primer ministro británico, Tony Blair.
Los críticos, especialmente algunos líderes de otras naciones, temen que este movimiento sea un intento de Trump de crear una organización paralela a las Naciones Unidas, a la cual se opone vehemente. La Junta está diseñada para ser una organización internacional que busca promover estabilidad y reinstaurar un gobierno legítimo en áreas afectadas por conflictos.
Invitación a Javier Milei
En un desarrollo reciente, Trump invitó a Javier Milei, presidente de Argentina, a unirse a la Junta de la Paz por Gaza, dentro del contexto de la Fase II del plan de paz para la región. Milei aceptó honrado por la invitación, enfatizando que Argentina apoyará a quienes luchan contra el terrorismo y promueven la paz.
Sin embargo, este plan recibió críticas por parte del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien indicó que la composición del comité ejecutivo no fue acordada con Israel y contradice su política. Netanyahu expresó que el Comité Ejecutivo de Gaza, que depende de la Junta de la Paz, debe asesorar el comité tecnocrático palestino encargado de la administración provisional, que inició sus labores en El Cairo.











