El calamar y sus beneficios nutricionales
Menos conocido que el salmón y con menor presencia en campañas de marketing que el atún, el calamar ha estado en los océanos durante millones de años. Este molusco perteneciente al orden de los teútidos (Teuthida), presenta más de 300 especies que varían entre dos centímetros y 13 metros de longitud, y su esperanza de vida en estado salvaje es de aproximadamente un año.
A pesar de estar rodeado de leyendas sobre criaturas marinas aterradoras, el calamar es inofensivo, sobreviviendo gracias a su astucia. En la actualidad, se le otorga gran valor en diversas culturas y gastronomías costeras, no solo por su sabor delicado y su textura única, sino también por su perfil nutricional.
Características nutricionales destacadas
El calamar es un alimento que presenta:
- Alto contenido proteico: Ofrece cerca de 15 gramos de proteínas por cada 100 gramos, las cuales son de alta calidad biológica y contienen todos los aminoácidos esenciales, según César Casavola, presidente de la Sociedad Argentina de Médicos Nutricionistas (SAMENUT).
- Bajo contenido de grasas: Con alrededor de 1.4 gramos de grasas saturadas por cada 100 gramos, es considerado una opción saludable. Aunque contiene menos omega 3 que otros pescados, su contenido de colesterol es mayor que el de algunos otros mariscos, por lo que se recomienda precaución para aquellos con niveles elevados de colesterol.
- Riqueza en vitamina B: Especialmente la B12, esencial para la función nerviosa y la formación de glóbulos rojos. La combinación de omega-3 y vitamina B12 podría mejorar la memoria y la concentración, según la nutricionista Milagros Sympson.
- Contenido de taurina: Este aminoácido, conocido por sus propiedades antioxidantes y beneficios cardiovasculares, es crucial para la función cerebral y ocular, siendo importante en dietas veganas o para niños vegetarianos.
Consejos para su consumo
El calamar es un ingrediente versátil que se presta para preparar deliciosos platillos sin necesidad de recurrir a la fritura. Al comprar calamar fresco, es crucial observar:
- Los ojos, que deben ser claros.
- El cuerpo, que debe mostrar un aspecto brillante.
- El olor, que no debe ser desagradable.
Se aconseja limitar su consumo a un kilogramo al mes y consumirlo cocido, ya sea a la plancha o hervido en poco tiempo para preservar sus propiedades. Este producto del mar puede contener parásitos, por lo que se sugiere congelarlo previamente. Para maximizar sus nutrientes, se recomienda combinarlo con:
- Verduras y hortalizas
- Granos y almidones de lenta absorción
- Legumbres
- Aceites como el de oliva en crudo
- Condimentos como limón, ajo y perejil
Finalmente, es importante tener en cuenta la posible presencia de metales pesados en el calamar, como plomo o mercurio. Se sugiere optar por calamares de mar argentino, que suelen presentar menor contaminación. Para personas con alergias, es fundamental consultar a un alergista, ya que reacciones alérgicas pueden variar desde síntomas leves hasta anafilaxia, que podría requerir atención médica.











