La preparación integral en el fútbol
En el mundo del fútbol, la preparación mental ha cobrado importancia a la par de los aspectos técnicos y físicos. Marcelo Gallardo, reconocido como el entrenador más exitoso de la historia de River Plate, ha logrado este hito gracias a su aguda estrategia táctica y la correcta selección de jugadores adecuados para cada situación durante su gestión. Este aspecto es aún más relevante dado que Gallardo se comprometió a superar la deuda que sentía desde su carrera como futbolista, que era no haber ganado más títulos con el equipo que ama.
Un cambio de mentalidad
Desde su llegada, se ha implementado un cambio de mentalidad y un nuevo enfoque sobre cómo se deben preparar y afrontar los partidos en el club. La búsqueda de la perfección no solo se limita al rendimiento en el campo, sino también a los gestos que pueden influir en el resultado. Un ejemplo reciente fue la decisión de darle la capitanía a Juanfer Quintero en el primer amistoso del año. A pesar de que Franco Armani estaba lesionado y necesitaba un cambio de brazalete, esta acción envía un mensaje claro sobre la importancia de Quintero dentro del equipo y su rol este semestre.
Una nueva gestión de refuerzos
Otro de los cambios notables implementados por Gallardo es en la gestión de los refuerzos. Anteriormente, era él quien contactaba a los jugadores, pero ahora ha delegado esa tarea, mostrando una evolución en su forma de dirigir. Esto se alinea con su filosofía de considerar el fútbol como un todo, donde cada declaración y gesto tiene valor, tanto como la preparación táctica.
Frases que dejaron huella
A lo largo de su trayectoria, Gallardo ha compartido reflexiones que han resonado profundamente en su plantel, muchas vinculadas al aspecto mental y actitudinal. Algunas de sus frases más memorables incluyen:
- «River es demasiado grande para darse el lujo de irse a cualquier lado»;
- «Tenemos que estar con la guardia alta»;
- «Que la gente crea porque tiene con qué creer»;
- «No volví para vivir del pasado»;
- «Mi responsabilidad es ser autocrítico y exigente».
Momentos de presión y estrategias mentales
En tiempos más recientes, cuando los resultados no han sido los esperados y las críticas han surgido, Gallardo ha subrayado que River exige tanto en lo futbolístico como en lo mental, enfatizando que los jugadores deben mantenerse firmes y tomar decisiones adecuadas incluso en situaciones de alta presión. Mientras planea nuevos refuerzos en Uruguay para revitalizar el equipo tras los decepcionantes años 2024 y 2025, continúa priorizando la preparación integral, tal como resalta Sandra Rossi, médica deportóloga.
Colaboración científico-deportiva
Rossi, autora de «Mente de alto rendimiento«, narra cómo comenzó su colaboración con Gallardo, que data de 2012 y ha crecido en sinergia. Gallardo mostró un interés genuino en cómo los métodos de entrenamiento podían traducirse en mejoras en el desempeño de sus jugadores. Por ejemplo, trasladó sus observaciones de un karateca que había tenido una sesión con los especialistas, quien explicó que había mejorado su rendimiento ofensivo.
El impacto de la neurociencia en el fútbol
Durante su tiempo con el club, los ejercicios de neurociencia implementados han ayudado a los jugadores a manejar mejor situaciones de estrés. Julián Álvarez es uno de los que ha reconocido la influencia de este enfoque: «Sandra me ayudó a ver el juego desde otro ángulo», mencionó sobre cómo estas técnicas le han permitido tomar mejores decisiones en el campo. Ésto refleja cómo el compromiso de los jugadores como él, que continúan superándose, enriquece el entorno competitivo de River.
El poder de la respiración y la toma de decisiones
Rossi también habla sobre la importancia de la respiración en momentos críticos. Recordó cómo Marcelo Barovero utilizó técnicas de respiración consciente durante un penal decisivo en un partido vital. Leonardo Ponzio y Enzo Pérez también comparten historias sobre la resiliencia del equipo ante la adversidad, mostrando cómo estas enseñanzas pueden influir en el resultado de un partido.
Rossi enfatiza que la atención puede entrenarse y la diferencia entre un buen jugador y un excelente radica en cómo procesan la información para tomar decisiones rápidas y efectivas. Además, reflexiona sobre el impacto de la hiperconexión en la interacción social en el deporte y la importancia de reconectar sin distracciones tecnológicas para el éxito colectivo.











