Un futuro incierto para Esquina Homero Manzi
El famoso restaurante Esquina Homero Manzi se encuentra en una situación crítica tras ser condenado en un juicio laboral que asciende a $220 millones, un monto que pone en peligro la existencia de este icónico establecimiento porteño. Inaugurado en 1927 y situado en la esquina de San Juan y Boedo, este lugar es una parte integral de la rica historia del tango argentino.
Consecuencias de la sentencia
Gabriel Pérez, el administrador del local, ha señalado las severas repercusiones que esta sentencia puede tener: «Es algo que, aparte de ser injusto, es impagable hoy en día«. A lo largo de décadas, su familia ha estado vinculada a este local, y Pérez destaca el compromiso de su padre, quien llegó desde España a los ocho años y ha trabajado allí durante 74 años.
En una entrevista con Radio Mitre, agregó que la situación actual pone en riesgo tanto la supervivencia del restaurante como los empleos de sus trabajadores, reflexionando sobre los años de dedicación: «Es toda una vida dedicada a trabajar, a invertir, a tratar de dar trabajo a la gente, y estas cosas le sacan a uno las ganas de seguir».
Detalles del conflicto laboral
El litigio laboral involucra a dos bailarines que, según el relato de Pérez, realizaron servicios de manera intermitente en el establecimiento. El restaurante había experimentado un periodo favorable debido al turismo extranjero, pero la llegada de la pandemia de COVID-19 cambió drásticamente la situación: «Nosotros, hasta la pandemia, como muchísimas empresas que dependemos del turismo, veníamos con una situación muy buena. Después de pandemia, nunca más se volvió a recuperar».
Pérez también aclaró que durante la pandemia, los bailarines que lo demandaron estaban fuera del país, trabajando en Europa como parte de su actividad en cruceros. «Le hemos presentado a los jueces fotos de ellos mismos en sus redes sociales de Rusia, de España, de Italia y numerosos lugares«, afirmó. El propietario enfatizó que la empresa nunca ha tratado de prohibir que los artistas trabajen en el extranjero, donde suelen obtener ingresos más altos que en Argentina.
Impacto de la pandemia en el negocio
El cierre forzado del restaurante durante la cuarentena intensificó la crisis económica que enfrentaba. Pérez indicó que recurrieron a créditos oficiales y a la ayuda disponible para sostener el negocio y a sus empleados, pero la recuperación nunca se materializó. Destacó que el sector gastronómico fue uno de los más afectados durante la pandemia, ya que las reaperturas se realizaron con muchas restricciones.
Relación contractual y exigencias judiciales
Acerca de la relación entre los bailarines y el restaurante, Pérez comentó: «Ellos cobraban por su servicio. Era una locación, ellos prestaban un servicio. Cuando no venían, no cobraban». A su juicio, la demanda ha arrojado una cifra exorbitante: «Nos encontramos con esto, que es una locura total que arrancó en dos millones y llega a $220 millones«. Pérez lanzó un llamamiento público: «Necesitamos francamente que alguien levante la mano y vea que esto se fue de las manos, porque esto cierra negocios, deja familias en la calle».
Contexto del conflicto laboral
La situación de Esquina Homero Manzi se inscribe en un contexto más amplio de litigios laborales que afectan a diversos comercios tradicionales de la ciudad. Muchos empresarios del sector gastronómico advierten sobre el impacto que las sentencias judiciales con elevadas indemnizaciones generan, en un entorno de recuperación económica lenta y con incertidumbre. Este panorama provoca preocupación sobre la viabilidad de emprendimientos históricos y la preservación de empleos.
Un caso similar ocurrió hace unos meses con el restaurante Piegari, que se enfrentó a una demanda de $270 millones interpuesta por un ex empleado que reclamaba salarios atrasados, indemnizaciones y la regularización de su contrato, negando haber abandonado su trabajo.











