Advertencias sobre El Niño
El fenómeno climático conocido como El Niño ya está presente y se prevé que su potencia crecerá considerablemente en los próximos meses, extendiéndose sin duda hasta febrero, según alertó la agencia climática de la ONU este jueves. La ataque indica que El Niño «se está consolidando y aumentará su intensidad hasta convertirse en un evento muy fuerte en los próximos meses, lo que tendrá efectos significativos en los patrones de precipitación y temperatura, así como un incremento en los riesgos de inundaciones, sequías y calor extremo«.
Impactos en América Latina
Este fenómeno natural, que incrementa las temperaturas de la superficie en el centro y este del Pacífico ecuatorial, provoca alteraciones en los patrones de vientos, presión y lluvias a nivel mundial. En América Latina, naciones como Panamá y El Salvador han declarado estado de emergencia ante los efectos de El Niño, que ya ha afectado el tráfico marítimo en la ruta interoceánica panameña, mientras que Ecuador ha emitido una alerta roja por la creciente intensificación del fenómeno.
Llamado a la acción por la OMM
En una rueda de prensa, la secretaria general de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), Celeste Saulo, señaló que este episodio podría ser más potente de lo que se ha observado en las últimas cuatro décadas. «He reiterado que El Niño no tiene por qué resultar en un desastre. Contamos con las previsiones necesarias para salvar vidas y proteger los medios de subsistencia», comentó al presentar el boletín trimestral sobre este tema.
Saulo hizo hincapié en que su mensaje no solo confirma la intensificación del fenómeno, sino que es un claro llamado a la acción. «La ciencia está clara. Tenemos el conocimiento y las herramientas para evitar que los peligros relacionados con El Niño se conviertan en una crisis».
Efectos del calentamiento global
Aunque El Niño no es causado por el cambio climático, los expertos prevén que agrave las temperaturas de un planeta ya afectado por la quema de combustibles fósiles, intensificando fenómenos climáticos extremos. El secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió: «El Niño se está amplificando ante nuestros ojos. La ciencia no deja lugar a dudas: el planeta está en aguas desconocidas y estas aguas se están calentando».
Impactos económicos y sociales
El Niño típicamente alcanza su auge a finales de año, sin embargo, el calor de los océanos incrementa las temperaturas globales en el año siguiente. El año más caluroso registrado fue 2024 tras la última ocurrencia de este fenómeno. La directora de la OMM, Celeste Saulo, mencionó que este evento excepcional tiene el potencial de causar un «golpe devastador» a las comunidades y economías alrededor del mundo. «Ya estamos siendo testigos de las perturbaciones causadas por sequías e inundaciones, y esperamos que estos efectos se intensifiquen».
Saulo enfatizó que «no hay tiempo que perder» y urgió a las autoridades relacionadas con la gestión de desastres y sectores vulnerables como la agricultura, la salud, la energía y el agua para actuar preventivamente.
Cíclica naturaleza de El Niño
El Niño ocurre cada dos a siete años y puede durar entre 9 y 12 meses, alternando entre sus fases y su opuesto, La Niña. La OMM ha indicado que hay una probabilidad extremadamente alta, cercana al 100%, de que el fenómeno actual persista hasta febrero.
Alteraciones climáticas globales
El Niño puede impactar patrones meteorológicos y climáticos a miles de kilómetros del Pacífico tropical. Aunque cada evento es único, los significativos tienden a seguir patrones similares, incluyendo sequías en partes de la Amazonía, Indonesia y Australia, así como alteraciones en los monzones de India y cambios en las precipitaciones tropicales.
Para el periodo de septiembre a noviembre, la OMM ha pronosticado una mayor probabilidad de temperaturas superiores a lo normal en casi todas las zonas terrestres, con el índice que mide las anomalías térmicas en el Pacífico ecuatorial mostrando incrementos significativos desde mayo.











