Una nueva era en la relación entre el Estado y los contribuyentes
El Gobierno de Javier Milei enfrenta el desafío de incentivar a los argentinos a retirar los dólares del colchón tras décadas de inestabilidad macroeconómica, confiscaciones y cambios constantes en las normativas. En este marco, se ha implementado la reglamentación de la Ley de Inocencia Fiscal, que introduce lo que el oficialismo describe como un cambio de paradigma en la relación entre el Estado y los contribuyentes.
Detalles del nuevo blanqueo fiscal
La nueva normativa establece un «blanqueo popular permanente«, que permite regularizar ahorros informales, utilizándolos sin pasar por revisiones pasadas, siempre que se tribute desde este momento. Con la firma de un decreto, se puso en marcha el Régimen Simplificado de Ganancias y se definieron los criterios del «tapón fiscal«. Esto implica que los ahorros no declarados, incluidos los dólares del colchón, pueden ser utilizados sin temor a que se lleve a cabo una revisión patrimonial hacia atrás.
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) será la encargada de supervisar el régimen simplificado, asegurando que se mantenga este nuevo enfoque administrativo. La ley, aprobada a finales de 2025 y promulgada el 2 de enero del presente año, elimina la presunción de culpabilidad fiscal, concentrando la atención en las obligaciones futuras de los contribuyentes.
Un panorama más favorable para los contribuyentes
- ARCA no exigirá justificaciones sobre patrimonio o gastos personales bajo el nuevo régimen.
- No se fiscalizarán las variaciones patrimoniales ni los depósitos, aún si provienen de ingresos previos.
- El nuevo esquema es voluntario y se aplica a individuos con ingresos de hasta $1000 millones y un patrimonio de hasta $10.000 millones.
Los contribuyentes podrán presentar una declaración jurada precargada, y ARCA solo verificará ingresos y deducciones, sin inmiscuirse en el consumo personal o patrimonio. Si el impuesto correspondiente se paga en plazo, el efecto liberatorio se activará, impidiendo que se revisen años anteriores a menos que haya discrepancias significativas.
Facilitaciones para emprendedores y empresarios
De acuerdo con el Gobierno, este enfoque permite que pequeños empresarios, que en años anteriores no declararon ingresos, puedan invertir sin activar revisiones fiscales. Además, los fondos destinados a este régimen deberán ingresar al sistema financiero en el origen o destino de la operación.
Las operaciones de hasta $10 millones mensuales estarán exentas de reportes automáticos a la ARCA, facilitando así el uso de ahorros y promoviendo la actividad económica.
Cambios en la normativa de sanciones
La reglamentación también ha introducido modificaciones en las sanciones administrativas, incrementando las multas en un 100.000%. Por ejemplo, para individuos, la sanción por no presentar la declaración jurada aumentará de $200 a $220.000. Sin embargo, en contraste con las normativas anteriores, ARCA no impondrá automáticamente estas sanciones; primero enviará un recordatorio y determinará multas según la gravedad de la falta.
El contexto de la ley
La reglamentación se da en un entorno tensado entre los bancos y las entidades fiscales, con el objetivo de uniformar criterios. Desde la asociación de bancos públicos y privados de Argentina, han solicitado unificar normas y asegurar una seguridad jurídica que permita operar sin complicaciones.
Hasta la fecha, alrededor de 23.000 contribuyentes se han registrado en el Régimen Simplificado de Ganancias entre un universo de aproximadamente 600.000 personas. Con la entrada en vigencia de estas normas, se espera que más contribuyentes se adhieran.
El trasfondo de esta reglamentación radica en la magnitud del ahorro informal en el país. A pesar de que el presidente Javier Milei promovió un blanqueo que declaró más de 20.000 millones de dólares, el Ministerio de Economía estima que aún hay cerca de 200.000 millones de dólares ocultos. Los depósitos privados en dólares han alcanzado un nivel récord de 37.000 millones de dólares, el más alto desde 2002.











