Una celebración de ensueño
La pequeña Sarah Burlando, hija del abogado Fernando Burlando y la modelo Barby Franco, festejó su tercer cumpleaños de una manera mágica. El evento se inauguró con un emotivo video que mostraba a la niña despidiendo un globo dorado con el número dos, para luego abrir una puerta que la llevaría a un mundo decorado con el número tres, donde la esperaba una impresionante torta de tres pisos. Esta celebración se convirtió en un universo lleno de alegría, color y fantasía, no solo para Sarah, sino también para todos sus invitados, incluyendo a su mejor amiga Ana García Moritán y su madre Pampita.
Detalles de la fiesta
El lunes 15 de diciembre fue la fecha elegida para este evento que estaba meticulosamente planeado para sumergir a los niños en una experiencia inolvidable. La decoración y los juegos se combinaron de forma innovadora para crear un ambiente exclusivo. Las imágenes iniciales cuentan una historia cautivadora, donde se puede ver a Sarah de espaldas, vestida con un hermoso vestido blanco y un lazo que cae sobre su espalda, mientras un globo dorado flota a su lado.
- Las paredes están adornadas con coronas de muérdago, ofreciendo un fondo majestuoso.
- La torta, una hermosa torre blanca decorada, tenía un cartel dorado que decía “Feliz Cumple” y estaba coronada por tres velas doradas.
La pequeña se preparó para hacer su deseo y soplar las velas, rodeada por un arreglo de rosas color crema y una lluvia de papel dorado, mientras sus amigos y familiares la animaban con el tradicional canto de cumpleaños.
Un día lleno de magia y diversión
Este cumpleaños fue mucho más que una reunión convencional; se convirtió en una experiencia sensorial, con una cuidada ambientación en colores pastel —lila, celeste, rosa, y menta— que crearon un espacio armonioso y relajante. Las mesas y sillas estaban diseñadas a la medida de los menores, aportando un toque de comodidad y orden en un conocido salón de eventos en el norte de Buenos Aires.
La lista de invitados incluyó a amigos, familiares y muchos niños que se divirtieron en distintos juegos y rincones llenos de sorpresas. Las imágenes del evento capturaron la esencia de la infancia: la alegría de jugar y compartir momentos especiales, creando memorias imborrables. Todo el espacio fue diseñado para que los pequeños se sintieran como verdaderos protagonistas.
En conclusión, Sarah celebró su tercer aniversario rodeada de amor, en un festejo que fue un homenaje a la infancia, a la ilusión, y al cariño que la rodea mientras crece.











