El acuerdo de unidad en el peronismo bonaerense
En las últimas horas, a poco del cierre del plazo para registrar listas, el peronismo bonaerense formalizó un acuerdo de unidad que posiciona al gobernador Axel Kicillof como nuevo presidente del Partido Justicialista (PJ) provincial, mientras que la vicegobernadora Verónica Magario ocupará la vicepresidencia. Este entendimiento también contempla la asignación de la presidencia del Congreso del PJ al kirchnerismo, un órgano crucial para determinar la estrategia partidaria, que había estado bajo la dirección de Fernando Espinoza, intendente de La Matanza.
Detalles del acuerdo y su impacto
El acuerdo se logró tras una reunión entre los negociadores del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) y La Cámpora, lo que elimina la posibilidad de una interna partidaria. Voceros del espacio explicaron que el pacto asegura que el sector del gobernador tenga la mayoría tanto en el Consejo del PJ como en el Congreso del partido, aunque faltan algunos detalles por definir. Las partes decidieron avanzar hacia una lista única, que se formalizará el sábado antes del mediodía.
Contexto político y reacciones
La designación de Kicillof y Magario es parte de un razonamiento político más amplio que incluye a otras agrupaciones dentro del PJ, como el cristinismo, La Cámpora, los intendentes, sindicatos y movimientos sociales. Este acuerdo tiene el objetivo de consolidar un peronismo unificado que respalde la gestión provincial ante el gobierno nacional.
Kicillof aceptó liderar el partido tras la decisión de Máximo Kirchner de renunciar a esta responsabilidad y sugerir que el economista lo suceda para aliviar tensiones internas. Este planteamiento no fue bien recibido inicialmente por el MDF, ya que se enteraron a través de los medios en lugar de hacerlo por vías políticas formales. Sin embargo, con el transcurso del tiempo y la evolución de las negociaciones, se llegó a este acuerdo político.
Próximos pasos y definiciones
La confirmación de Magario como vicepresidenta despeja una de las áreas más delicadas de la negociación y establece al binomio al frente del gobierno provincial como los líderes de la nueva dirección partidaria. Mientras tanto, los diálogos continúan para determinar la composición de los 32 consejeros titulares y otros 15 representantes de diferentes sectores, como el gremial y el juvenil.
En el marco de la organización provincial, aún falta definir el contexto en los distritos. Algunos municipios podrían permitir elecciones internas, mientras que en otros se han logrado consensos para evitar una lucha electoral. En los últimos días, Kicillof y sus principales negociadores han mantenido conversaciones con jefes comunales y líderes del MDF para definir el rumbo de estas negociaciones.
Desde el entorno de Kicillof se destaca que el control del PJ provincial es crucial para respaldar la gestión bonaerense y prevenir presiones internas. «Como en todas las provincias, el gobernador necesita un partido en orden detrás de su Administración», enfatizan desde La Plata.
Prudencia en el cierre final del acuerdo
Aunque el acuerdo político está prácticamente cerrado, el equipo de Kicillof mantiene un enfoque cauteloso. La experiencia de cierres de listas conflictivos en el pasado provoca que no se consideren nada como definitivo hasta que la lista completa se presente formalmente. A pesar de esto, el camino parece claro: el PJ bonaerense se dirige hacia una lista de unidad que reordena la interna y eleva a Kicillof como figura clave del peronismo de cara a las presidenciales de 2027.











