Cambio en la legislación juvenil
Tras la inclusión del proyecto para reducir la edad de imputabilidad a los 14 años en el temario de las sesiones extraordinarias, se ha desatado un nuevo cruce entre el ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, y la senadora nacional Patricia Bullrich a través de las redes sociales. Este intercambio se originó a raíz de una nota de opinión publicada por Alonso en Infobae, donde argumentaba que una modificación en la edad mínima de punibilidad dentro del Régimen de Responsabilidad Penal Juvenil no abordaría de manera efectiva los problemas de delincuencia juvenil.
Críticas y reacciones
Alonso indicó: Modificar la edad de imputabilidad no es una llave mágica que resuelve todo. Poco tiempo después, el gobernador Axel Kicillof respaldó esta visión en su cuenta de X, afirmando que No hay soluciones mágicas; se necesita un esfuerzo integral entre los tres poderes del Estado, trabajo serio y planificación.
Ante estas declaraciones, Bullrich no tardó en responder. No puedo creer estar leyendo esto. Queda claro que no le importa ni la seguridad ni las víctimas, criticó, y afirmó que la oposición se ubicaba siempre del lado de los delincuentes. Además, cuestionó si el gobernador tendría el valor de explicarle a las familias afectadas por la pérdida de seres queridos a causa de delincuencia juvenil por qué se oponía al cambio de la legislación.
Defensa de la posición
El ministro Javier Alonso, a su vez, acusó a Bullrich de utilizar el dolor de las víctimas para hacer una campaña política oportunista. Resaltó que la problemática es mucho más compleja que reducir todo a una cuestión de edad y enfatizó que la violencia juvenil debe ser abordada con políticas públicas que prioricen la prevención y la integración sociocomunitaria.
En su artículo, el ministro subrayó la necesidad de establecer un nuevo Régimen de Responsabilidad Penal Juvenil que actualice la norma vigente desde 1980, destacando que la Argentina necesita, sin lugar a dudas, un nuevo marco legal que sirva para resolver el problema. Aclaró que la actual legislación permite a los menores peligrosos ser internados, y afirmó: Nadie en su sano juicio dejaría solo y suelto a un menor armado que representa un peligro.
Iniciativas y estadísticas
El nuevo Programa Entramados, indicado por Alonso, se enfoca en interrumpir trayectorias delictivas en sus etapas iniciales mediante un control y seguimiento adecuados. El gobernador, enfatizó el ministro, busca evitar más vidas arruinadas por la violencia juvenil.
Según los datos recientes, alrededor de 5.2 millones de niños asisten a las escuelas en el país, mientras que aproximadamente 5 mil menores no logran integrarse al sistema educativo y comienzan carreras delictivas. Estas cifras reflejan un 0.1% de fracaso en el sistema, lo que representa una 99.9% de efectividad en la educación.
Sin embargo, Alonso también hizo un llamado a invertir en la infraestructura de los institutos para menores, enfatizando que es momento de dejar las excusas atrás. No podemos arrastrar a la sociedad a otra discusión estéril, concluyó.











