La antesala de un gran encuentro
Este miércoles, España y Bélgica se enfrentarán a las 16:00 horas en Los Ángeles en uno de los partidos más emocionantes de los cuartos de final del Mundial 2026. Este encuentro representa el choque entre la actual campeona de Europa y una de las selecciones más resilientes del campeonato. En esta ocasión, el dominio del mediocampo será crucial, dado que ambos equipos llegan con una moral elevada tras comienzos titubeantes.
El camino de España hasta los cuartos
A pesar de un inicio incierto, España ha encontrado su mejor desempeño en las eliminatorias. Tras un empate 0-0 debut frente a Cabo Verde, comenzaron las interrogantes sobre la labor de Luis de la Fuente. Sin embargo, la selección fue apagando las críticas con una serie de actuaciones contundentes: derrotaron a Arabia Saudita, lograron eliminar a Uruguay en un encuentro muy disputado, aplastaron a Austria en los dieciseisavos y superaron a una fuerte Portugal con Cristiano Ronaldo en octavos de final, en uno de los partidos más equilibrados del torneo.
La fuerza de España radica en su control del balón, promediando más del 60% de posesión durante los partidos. El mediocampista del Manchester City, Rodri, ha sido clave en este aspecto, siendo el jugador con más pases completados en el torneo, acumulando 526. Su habilidad para manejar el tempo del juego es fundamental para el rendimiento del equipo. En el plano defensivo, España llega sin goles en contra, y Unai Simón ha establecido un récord histórico en la competencia con 609 minutos sin recibir un tanto.
Previo al duelo, Dani Olmo declaró que dentro del plantel se consideran firmes candidatos para conquistar la Copa del Mundo. «Negarlo sería faltar a la verdad. La evolución y la mejoría que ha mostrado España a lo largo del torneo es evidente para cualquiera que vea los partidos», destacó el jugador del Barcelona.
Bélgica, un rival temible
El recorrido de Bélgica, por su parte, también presenta similitudes interesantes. Tras comenzar con dos empates ante Egipto e Irán, el equipo encontró su rumbo al vencer 5-1 a Nueva Zelanda. El momento que realmente marcó un cambio fue en los dieciseisavos de final contra Senegal, donde perdían 2-0 a diez minutos del final. Sin embargo, su fortaleza mental les permitió forzar la prórroga y ganar el encuentro con un penalti de Youri Tielemans en el último instante. Posteriormente, los «Red Devils» ofrecieron su mejor actuación en octavos, al aplastar al anfitrión Estados Unidos.
A diferencia de España, el conjunto dirigido por Rudi García no requiere tener el balón para ser efectivo; su fortaleza radica en recuperar el balón en el momento adecuado y ejecutar rápidos contraataques. En la portería, Thibaut Courtois minimiza cualquier fallo defensivo con intervenciones sobresalientes y su capacidad para iniciar contraataques, habiendo completado 12 pases exitosos hacia el último tercio desde sus envíos largos.
Un enfrentamiento con historia
El contexto histórico aporta un atractivo extra a este encuentro. La última vez que se enfrentaron España y Bélgica en un Mundial fue en los cuartos de final de México 1986, donde los belgas avanzaron tras una tanda de penaltis luego de un empate 1-1 en el tiempo reglamentario. Cuarenta años después, ambos equipos se vuelven a encontrar en la misma fase del torneo y España buscará venganza en Los Ángeles.











