Un nuevo modus operandi para captar víctimas
La existencia de una página web legítima, un asesor convincente y perspectivas de ganancias extraordinarias son algunos de los componentes de las recientes estafas que están sorprendiendo a los inversores en Argentina. Estas empresas fraudulentas, que parecen absolutamente legales, tienen todos los documentos en regla: una SRL debidamente registrada en el Boletín Oficial, un número de CUIL, y una cuenta bancaria a la que se les solicita transferir fondos. Un inversor que duda, pero decide confiar, termina depositando los 100 mil pesos iniciales requeridos para comenzar a operar, sin saber que ha caído en una trampa completamente legal.
El caso de la víctima en Puerto Madryn
La historia de una afectada en Puerto Madryn que perdió 100 millones de pesos evidencia un elaborado esquema de estafas, ejecutado por organizaciones delictivas que operan de manera independiente. Utilizan pantallas, mulas y técnicas como un rulo cambiario para extraer ganancias en dólares en efectivo. Este entramado, actualmente en investigación en cuatro provincias, incluye un nuevo concepto: las «mulas corporativas«, empresas creadas con fines legales que permiten mover grandes sumas de dinero rápidamente, evitando alertas institucionales.
Desarrollo del esquema de mulas financieras
Investigadores de ciberdelitos están en estado de alerta por este fenómeno que comenzó hace más de un año. Los estafadores sofisticados ya no se limitan a utilizar personas físicas para abrir cuentas en plataformas como MercadoPago o Ualá. Ahora, están haciendo que se registren SRL fraudulentas.
- Las víctimas creen que invierten en un fondo legítimo.
- Los esquemas se promocionan en redes sociales como Instagram, TikTok o Facebook.
- Se emplean Deep Fakes para simular presentaciones de economistas o figuras políticas populares.
- Las víctimas reciben acceso a una app que muestra el crecimiento de su inversión.
Empresas de papel como fachada
Durante la investigación, se identificó que varias empresas «de cartón», como BLOBAL TT, Instrumental Norte y Grupo Financiero Big Ben, estaban detrás de estas operaciones. Los grupos delictivos mantienen independencia y cada uno se especializa en un aspecto diferente del fraude, creando así una estructura compleja. Las cuentas, al estar registradas como empresas, pueden mover dinero sin activar alarms que se encenderían si las transferencias se realizaran en cuentas de personas físicas.
El rol de los gestores de cuentas
Un nuevo tipo de criminal, el gestor de cuentas, juega un papel crucial en este esquema. Se encarga de administrar las empresas a nombre de las mulas, conectándose con otros grupos criminales que necesitan cuentas donde recibir transferencias. Este proceso muchas veces se realiza mediante la compra de empresas con cuentas bancarias o la creación de nuevas para facilitar el movimiento de capital.
Fugas de dinero y su utilización
Con el dinero en sus manos, los gestores se enfrentan a la carrera contrarreloj para transformar esos fondos digitales en dinero físico antes de que se activen los bloqueos en las cuentas. Para ello, estas «empresas de papel» no solo realizan operaciones comerciales ficticias, sino que también ofrecen servicios para lavar el dinero recibido.
Casos recientes muestran cómo la actividad más común de estas empresas incluye la compra de autos o la intermediación para saldar deudas, como el pago de la educación de los hijos. Las investigaciones han llevado a la detención de cuatro personas y la identificación de alrededor de cincuenta posibles víctimas, aunque el número total podría ser miles. La estafa de Puerto Madryn ha puesto de relieve la fragilidad de la confianza de los inversores que, al igual que las empresas en las que creyeron, se convierten en víctimas fantasma.











