Un nuevo proyecto cinematográfico
Antes de asumir su segundo mandato como Primera Dama de Estados Unidos, hace poco más de un año, Melania Trump se embarcó en una iniciativa personal que busca ofrecer una perspectiva singular sobre su vida privada. Detrás de este ambicioso proyecto se encuentra el productor argentino Fernando Sulichin, quien cuenta con vasta experiencia en retratar a líderes políticos en el cine.
La aventura de 20 días
«Estar 20 días a tiempo completo con la pareja presidencial fue una aventura», comparte Sulichin durante una entrevista en Washington, poco antes de la avant premiere del documental titulado «Melania» en el Trump-Kennedy Center. Con relaciones estrechas con el director Oliver Stone y el actor Sean Penn, a quien describe como «uno de los mejores amigos en el mundo», Sulichin se autodenomina un «insider de Hollywood». A lo largo de su carrera, ha trabajado en proyectos relacionados con figuras como Hugo Chávez, Fidel Castro, Luiz Inácio Lula da Silva y Vladimir Putin.
El productor destaca que su enfoque ha sido siempre el de contar historias auténticas: «Tengo simpatía y curiosidad por el sujeto, pero no soy el sujeto». Sulichin también está trabajando en un nuevo documental que involucra a Donald Trump, dirigido por Brett Ratner, titulado «Acuerdos de Abraham», que se centra en el pacto para normalizar relaciones entre Israel y varios países árabes.
Una narrativa sin agenda política
Al preguntarle sobre la propuesta para producir el documental de Melania Trump, Sulichin explica que Melania se puso en contacto con Brett Ratner, quien luego lo eligió por su experiencia en este tipo de documentales. Sulichin describe el proyecto como una oportunidad histórica: «Me pareció interesante mezclar cine y contar historias, porque esta fue una aventura». Detalla que el documental no tiene un objetivo político: «Es un relato de los 20 días de transición de Melania de una persona civil a ser nuevamente Primera Dama».
Un vistazo a la intimidad presidencial
Respecto a la elección de esos 20 días específicos, Sulichin argumenta que permite un enfoque creativo mediante el uso de cámaras para capturar momentos íntimos: «Esto no tiene un guión, es pura realidad». El productor enfatiza que el documental exhibe a Melania tal como es, sin editoriales. A través de su lente, se busca humanizar a la figura de la Primera Dama.
Descubrimientos sorprendentes
Sobre su experiencia, Sulichin confiesa que quedó sorprendido por la profunda relación entre Melania y Donald Trump, señalando que la primera es «extremadamente educada y preparada». Además, menciona que Melania había visualizado sus trabajos anteriores, lo que facilitó su colaboración: «Pasé por un filtro profundo de calidad».
Impacto y expectativas comerciales
El documental ha generado debates, especialmente por la considerable inversión de 35 millones de dólares por parte de Amazon, lo cual plantea interrogantes sobre sus intenciones en el contexto actual. Sulichin aclara que esta inversión responde a la estrategia de Amazon para atraer suscriptores en competencia con Netflix: «Es un mito y un enigma, por eso comercialmente interesa a muchos».
Reflexiones sobre su carrera
Mientras reflexiona sobre su trayectoria, Sulichin menciona haber trabajado con figuras de diversos espectros políticos, pero se define como un artista: «Tengo simpatía y curiosidad por el sujeto, pero no soy el sujeto». Se describe a sí mismo como un productor que, a pesar de sus conexiones, no tiene agendas políticas.
Próximos proyectos y nuevos retos
El realizador ya se encuentra en el proceso de filmación de un documental sobre los Acuerdos de Abraham, señalando que este nuevo proyecto es más elaborado que su trabajo con Melania Trump. A pesar de los desafíos, Sulichin sigue adelante con su pasión por contar historias relevantes a nivel global.
Memorias de encuentros impactantes
Sulichin también rememora una colaboración con Sean Penn y Kate del Castillo en un encuentro con el narcotraficante Joaquín «El Chapo» Guzmán. Reflexiona sobre la adrenalina de la experiencia y la capacidad de ver a todos como iguales, independientemente de su notoriedad.
Conclusiones sobre la polarización
Consciente de su posición en la industria, concluye que es esencial cambiar la narrativa política actual que polariza a la sociedad: «Ya es tiempo de cambiar esto de derecha e izquierda. ¿Por qué no sacamos las cosas adelante como una gran familia?». Sulichin llama a la unidad en un mundo cada vez más divisivo.











