Impacto del acuerdo entre Mercosur y la Unión Europea
El acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea (UE) está a punto de crear la zona de libre comercio más extensa del mundo, abarcando un mercado de 700 millones de personas. No obstante, la ratificación de este tratado, que ha tardado 25 años en negociarse, genera descontento en varios países europeos, con Francia a la cabeza de las protestas de los agricultores.
El tratado y sus implicaciones
La eliminación de barreras comerciales contempladas en este acuerdo permitirá reducir la mayoría de los aranceles en un lapso de 15 años. Esto facilitará la introducción en el mercado europeo de productos como carne vacuna, pollo, azúcar y soja, lo que podría cambiar significativamente el panorama para los productores agrícolas en Europa.
Este miércoles, Úrsula Von der Leyen participará en Asunción junto a líderes latinoamericanos para formalizar la firma del tratado.
La oposición se intensifica
A pesar de la inminente firma, varios países de la UE, incluyendo Francia, Polonia, Hungría, Austria e Irlanda, continúan oponiéndose al tratado. Anteriormente, Italia, bajo el liderazgo de Giorgia Meloni, también mostró resistencia, aunque finalmente consensuó ciertos beneficios económicos relacionados con la agricultura que le permitirán emitir su voto favorable.
La consigna principal de los agricultores europeos es clara: «Paren el acuerdo UE-Mercosur«. Esta semana, agricultores franceses se manifestaron en las calles, ocupando la famosa avenida de los Campos Elíseos con cerca de 350 tractores e instalando campamentos cerca del Parlamento. Similarmente, los agricultores irlandeses bloquearon las carreteras en Athlone, mostrando pancartas con lemas como «Stop UE-Mercosur» y la bandera de la UE con la palabra «vendidos«.
Polonia, Hungría y Austria también han sido escenarios de tensas protestas por parte de agricultores que rechazan el acuerdo.
Preocupaciones en el sector agrícola
El principal temor entre los productores europeos radica en la posible pérdida de ingresos. Argumentan que su industria opera bajo normas de producción significativamente más estrictas que las de sus contrapartes sudamericanas, lo que eleva sus costos de producción. En la UE, las regulaciones sobre trazabilidad, pesticidas, hormonas y bienestar animal son muy rigurosas. Los productores advierten que los productos importados desde Mercosur podrían no cumplir con estos estándares, pero competirían a precios inferiores.
Análisis de los efectos del acuerdo
Diversos estudios predicen que el acuerdo comercial entre la UE y el Mercosur podría resultar beneficioso en términos generales para Francia, el principal opositor. Sin embargo, el impacto variaría entre diferentes sectores: los beneficios se concentrarían en la industria y los servicios, mientras que los costos recaerían sobre el sector agrícola, especialmente en productos como la carne de vacuno, las aves de corral, el azúcar y el etanol.
Así lo expresa Germán Ríos, profesor de Economía de IE University, quien señala que “los ganadores estarían en la industria y los servicios, mientras que los costos del ajuste irían a sectores de la agricultura”.
El contexto político y económico
La resistencia en Francia se debe, en parte, al poderoso apoyo político que tienen estos sectores. Las industrias agrícolas están altamente organizadas y poseen influencia electoral, lo que complica la ratificación del trato. Las elecciones se acercan y la resistencia política crece, lo que refuerza la posición del gobierno en la búsqueda de evitar descontento entre los agricultores perjudicados.
Este fenómeno también se presenta en Polonia e Irlanda, donde el sector agrícola también tiene un papel crucial en la política local.
Desde un punto de vista económico, el pacto con el Mercosur permitiría a la UE obtener significativos ahorros en aranceles. Se estima que los exportadores europeos podrían reducir costos en unos US$4.600 millones anuales una vez implementado completamente, beneficiando principalmente a la industria química, farmacéutica, de maquinaria industrial y automotriz.
Dimensiones estratégicas del acuerdo
Aunque varios analistas indican que el verdadero valor del acuerdo trasciende lo comercial, pues tiene una dimensión geopolítica importante en un contexto de creciente competencia global. “Las implicaciones económicas y de beneficios para las empresas que cotizan en bolsa son modestas, pero el acuerdo comercial fortalece la posición geopolítica de la UE en Sudamérica”, afirma Nenad Dinic, especialista de Julius Baer.
El tratado también facilitaría un acceso más seguro y amplio a minerales críticos mediante la eliminación de impuestos a la exportación. Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia son fuentes cruciales de reservas globales de litio, grafito y níquel, esenciales para la transición energética y la industria tecnológica.
En un contexto internacional inclinado hacia el proteccionismo, cinco naciones sudamericanas han decidido fortalecer su relación con Europa, reconociendo que este proceso puede acarrear tanto ganadores como perdedores según el sector involucrado.











