Una década de éxito y nostalgia
La compañía Funko, famosa por sus populares figuras y muñecos de vinilo con grandes ojos y un distintivo estilo pop, ha sabido capitalizar el auge del coleccionismo durante más de diez años. En este tiempo, logró generar miles de millones de dólares y consolidar una sólida base de fanáticos, convirtiéndose en un ícono de la cultura pop. Sin embargo, la situación ha dado un giro inesperado y la empresa ahora enfrenta una crisis que la podría llevar a la quiebra.
La situación de Funko POP!
La extraordinaria expansión de Funko comenzó cuando sus figuras, especialmente la línea Pop!, se convirtieron en objetos de deseo para coleccionistas a nivel mundial. Con una oferta que abarca decenas de miles de modelos diferentes y licencias de películas, series, cómics y otros elementos de la cultura geek, Funko logró posicionarse como un líder en el ámbito del coleccionismo. Ahora, sin embargo, este crecimiento se ha tornado insostenible.
En su último informe financiero, la empresa comunicó a la Securities and Exchange Commission (SEC) de EE. UU. que existen «dudas sustanciales» sobre su capacidad para seguir operando en los próximos 12 meses. Funko reportó una caída del 14% en sus ventas netas en comparación con el año anterior y, en 2025, acumuló millonarias pérdidas junto a una considerable deuda.
Riesgos que amenazan a Funko
Uno de los factores que contribuyen a la crisis es la caída pronunciada en la demanda. Muchas tiendas minoristas han reducido su reabastecimiento, varios han cancelado pedidos y el interés de nuevos coleccionistas ha disminuido. Además, Funko enfrenta problemas estructurales tales como:
- Sobreproducción de figuras.
- Sobrestock acumulado.
- Destrucción de inventario excedente, valorado en decenas de millones de dólares.
- Caída en el valor de reventa de muchos modelos.
- Aumentos en tarifas/aranceles y restricciones que encarecen la producción internacional.
La combinación de estos inconvenientes ha dejado a Funko en una posición precaria. Sus directivos reconocen que, a menos que se produzca un aumento significativo de capital o una venta estratégica, la viabilidad del negocio se encuentra seriamente amenazada.











