Incidentes tras la celebración
Los festejos de Rosario Central por la Supercopa Internacional resultaron en serios disturbios el pasado martes en el estadio de Newell’s, culminando con 13 personas detenidas, vehículos dañados y varios heridos tras enfrentamientos entre aficionados de ambos clubes. Las tensiones comenzaron alrededor de las 20:30 en las áreas de avenida Pellegrini, Ovidio Lagos y avenida Morcillo, cuando los hinchas canallas regresaban de las celebraciones en el Monumento Nacional a la Bandera.
Según Rosario3, se recibieron múltiples denuncias sobre ataques a automóviles donde viajaban simpatizantes del Canalla. El informe policial indicó que un grupo de personas que se identificaron con los colores de Newell’s lanzó piedras y agredió vehículos frente a la puerta 6 del estadio Marcelo Bielsa. A pesar de los daños, los ocupantes de los autos continuaron su camino.
Intervención policial
Como resultado de estas denuncias, se enviaron numerosas unidades de la Brigada Motorizada. Al llegar al lugar, los agentes también enfrentaron un ataque con piedras, lo que llevó al uso de escopetas con postas de goma para dispersar a la multitud. El conflicto se trasladó al interior del estadio de Newell’s, donde algunos involucrados lograron ingresar al predio; posteriormente, un grupo de combate se unió a los oficiales de la brigada para controlar la situación.
Videos que circularon en redes sociales mostraron escenas caóticas, con gritos, corridas y disparos en el club. En una de las grabaciones, se observa a jóvenes futbolistas que residen en la pensión del club huyendo del lugar, confundidos y alarmados por lo que estaba sucediendo, preguntando “¿Qué está pasando?”.
Reacciones tras los enfrentamientos
Otra grabación capturó el momento en que un agente golpeó a una persona que yacía en el suelo. Adicionalmente, se evidenciaron daños materiales en automóviles y momentos de pánico entre los niños que practicaban deportes y aquellos que se encontraban en la zona de parrillas. La policía confirmó la detención de 13 hombres por disturbios, daños y resistencia a la autoridad, con el caso manejado por la Comisaría 5ª.
Previo al ingreso de las fuerzas de seguridad, un grupo de aficionados de Rosario Central había pasado por las cercanías del Coloso Marcelo Bielsa, lo cual fue percibido como una provocación por parte de los hinchas de Newell’s, dando lugar a la violencia. La celebración de Rosario Central, tras ganar la Supercopa, también incluyó elementos dirigidos a Estudiantes de La Plata y su presidente, evidenciado por un ataúd de cartón con la frase «porteño llorón» y la imagen de Juan Sebastián Verón.
En respuesta a los incidentes, la dirigencia de Newell’s emitió un comunicado de condena, afirmando que sus seguidores no fueron los responsables de provocar el conflicto. Expresaron su fuerte desconfianza hacia las acciones de los encargados de la seguridad en eventos masivos.
Comunicado de Newell’s Old Boys
El Club Atlético Newell’s Old Boys manifestó su más enérgico rechazo a los hechos ocurridos tanto en las cercanías como dentro del club, considerándolos como totalmente incompatibles con el respeto que se debe tener hacia la institución y su afición. Enfatizaron que ni los socios, hinchas ni dirigentes de Newell’s fueron los responsables de lo que sucedió, describiendo cómo su comunidad fue implicada en una situación generada por factores externos al club. También rechazaron enérgicamente la conducta de la policía y la irrupción de sus agentes en las instalaciones de Newell’s, exigiendo que la intervención se realice con criterios de proporcionalidad y respeto.
Finalmente, resaltaron la profunda desconfianza que el club siente hacia los responsables de la seguridad en eventos deportivos, haciendo hincapié en que es necesario revisar los procedimientos y exigir responsabilidades claras. Newell’s Old Boys reafirmó su compromiso con el respeto hacia su institución y ante la justicia por los sucesos del martes.











