Avance hacia la digitalización total de cheques en Argentina
La reciente decisión del Banco Central de la República Argentina (BCRA) de eliminar el uso del cheque físico y promover el cheque electrónico está ganando terreno en el país. Esta iniciativa plantea importantes interrogantes sobre sus repercusiones en la economía informal y en la recaudación de tributos a nivel provincial y municipal.
Aunque aún no existen normas concretas ni un cronograma definido para llevar a cabo esta transición, el anuncio se inscribe en conversaciones previas y declaraciones de funcionarios del organismo monetario. Tradicionalmente, el cheque en papel ha sido un medio de pago esencial tanto para empresas como para individuos, siendo especialmente utilizado en transacciones no completamente formalizadas.
El cheque electrónico y su impacto en el sistema fiscal
- El nuevo formato, denominado “e-cheq”, tiene como objetivo reemplazar al cheque físico, alineándose con tendencias globales para fomentar la transparencia en las operaciones financieras.
- Expertos en tributación han manifestado sus preocupaciones respecto a cómo una plataforma completamente digital afectará la fiscalización y recaudación de impuestos.
Desglosando las implicancias según los expertos
El análisis de Sebastián M. Domínguez, CEO de SDC Asesores Tributarios, se enfoca en los efectos fiscales de la eliminación del cheque en papel. A continuación, se presentan cinco puntos clave:
1. Eliminación del “cheque al portador encubierto”
Domínguez señala que, a pesar de la creencia común de que el efectivo y las criptomonedas son los principales vehículos de pagos informales, el cheque «a la orden» sin un beneficiario claramente definido ha permitido que muchas transacciones se realicen sin ser detectadas. Con la obligación de utilizar el cheque electrónico:
- Todas las transferencias serán registradas en el sistema bancario.
- Cualquier endoso o transmisión deberá asociarse a una identificación como CUIT, CUIL o CDI.
- No será posible emitir un cheque sin especificar el destinatario.
2. Trazabilidad y control fiscal
Otro aspecto fundamental resaltado por Domínguez es la completa trazabilidad que ofrece el cheque electrónico. Gracias a ello, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), a través de ARCA, y las agencias fiscales de las provincias podrán rastrear todo el flujo de fondos de manera precisa, mejorando así la fiscalización.
3. Impuesto al cheque y su contexto digital
Desde la perspectiva del impuesto sobre débitos y créditos bancarios, la digitalización no altera la naturaleza del hecho imponible. Algunos puntos destacados son:
- Tanto los cheques electrónicos como los de papel están sujetos a las mismas condiciones tributarias.
- Los endosos no son sujetos a tributación.
- La digitalización podría incentivar a que los cheques se endosen menos y sean depositados más rápidamente, lo que podría aumentar la base imponible.
4. Recaudación sin nuevos impuestos
La propuesta del gobierno busca reducir la carga tributaria mientras se amplía la base de contribuyentes. Al eliminar el cheque físico:
- Se disminuiría la evasión en operaciones difíciles de rastrear.
- Se fomentaría la declaración de ingresos que anteriormente podrían haber pasado desapercibidos.
- Se mejoraría el cumplimiento tributario gracias a la trazabilidad.
5. Posibles riesgos a corto plazo
Domínguez advierte que persiste el riesgo de que sectores vinculados a la informalidad opten por reemplazar el cheque por efectivo o criptomonedas, lo que complicaría la efectividad de la digitalización. Sin embargo, el cierre de canales opacos sería un avance significativo en la lucha contra la evasión fiscal.
La propuesta de eliminación del cheque en papel está llevando a un cambio en las dinámicas de control fiscal, lo que impactará en los hábitos de empresas y contribuyentes y abrirá nuevas vías para analizar la economía informal en Argentina.











