Efectos de la guerra en Irán
La situación actual en Irán ha generado un debate en Argentina sobre si el país debería lamentar o «celebrar» el conflicto. Muchas voces, incluyendo la del Presidente, sostienen que el aumento en los precios del petróleo podría beneficiar a la economía y a los mercados argentinos. Sin embargo, existe otra corriente de pensamiento que advierte sobre el riesgo de ventas masivas de activos considerados «arriesgados» en medio de la incertidumbre.
Visión de los expertos
A pesar de las preocupaciones, la historia indica que los conflictos bélicos en regiones específicas suelen tener un impacto temporal sobre los mercados. Las guerras generan consecuencias devastadoras, pero los mercados, en su naturaleza volátil, rápidamente ajustan sus expectativas. Irán representa apenas el 0.3% del PIB mundial y en conjunto, los países involucrados en el conflicto aportan únicamente 3.5%.
Producción y transporte de petróleo
El país persa solo era responsable de aproximadamente el 3% de la producción global de petróleo, con un enfoque en su consumo interno y la exportación a China, que había estado acumulando reservas. Se prevé que para 2026 haya un exceso de oferta del 3%, lo que compensaría cualquier déficit de producción iraní.
Un factor crítico es el transporte marítimo, ya que cerca del 20% del crudo mundial transita por el estrecho de Ormuz. Sin embargo, un tercio de este volumen se destina al procesamiento interno, lo que permite cierta flexibilidad ante bloqueos temporales. Adicionalmente, existen vías alternativas que podrían facilitar el tránsito de casi un tercio del petróleo afectado.
Reacciones del mercado y la economía argentina
El temor actual puede ser desproporcionado y podría abrir la puerta a resultados inesperados. Aunque los precios del petróleo han aumentado en todo el mundo, no es el incremento de este commodity lo que genera inflación, sino el crecimiento descontrolado de la oferta monetaria. En Argentina, la lucha contra la inflación mostró eficacia cuando se limitó esta expansión. Por lo tanto, si no se produce un aumento monetario significativo, es poco probable que se repitan las tasas de inflación de niveles extremos, incluso con un alza en los precios del combustible. Los consumidores probablemente ajustarán su gasto en otras áreas para afrontar los costos del petróleo y el gas, lo que podría presionar a la baja los precios de otros bienes y servicios.
El panorama en Europa y la oportunidad para Argentina
En 2022, Europa enfrentó dificultades para sustituir las exportaciones rusas de gas debido a la falta de terminales para descargar el gas natural licuado, lo que provocó un aumento de precios a nivel global. No obstante, esta limitación ha sido superada y se espera que la subida de precios del gas en marzo se revierta pronto.
Algunos, como Milei, podrían ver el aumento en los precios de la energía y las expectativas sobre el yacimiento de Vaca Muerta como un incentivo para las exportaciones. Este efecto podría ser temporal, ya que los incrementos en los precios del petróleo han beneficiado a las energéticas y han influido positivamente en el índice Merval.
Lecciones del pasado
Un análisis de las mayores guerras relacionadas con el petróleo desde 1980 muestra que, aunque el precio del crudo en dólares tiende a aumentar inicialmente, seis a doce meses después suele estar un 4% y un 5% por debajo de los niveles previos al conflicto.
Futuro incierto
El aumento de tensiones suele elevar los precios del petróleo antes de un conflicto, pero una vez que cesan, los precios tienden a estabilizarse, aun en situaciones prolongadas, como ha ocurrido en Irán y Afganistán.
Esto no implica un deterioro para Argentina, sino que sugiere que el aumento de precios en el petróleo no es un factor sostenible a largo plazo. Por lo tanto, la diversificación de la economía emerge como la estrategia más recomendada.
Consideraciones finales
Aun si estos pronósticos no se cumplen, es vital recordar que el precio del petróleo no determina de manera absoluta la dirección de los mercados. En 2023, el costo del barril superó los 73 dólares y alcanzó 97 dólares, mientras que tanto el PIB como los mercados globales mostraron un crecimiento sostenido; en contraste, la economía argentina se contrajo a pesar del aumento en la producción petrolera.
En un contexto político, si la guerra se alarga hasta agosto, el partido Republicano podría experimentar un impacto negativo en las elecciones de mitad de mandato en noviembre, dado que guerras suelen favorecer al partido opositor. Por lo tanto, existiría presión sobre Trump para acabar con el conflicto de manera oportuna.
En resumen, es importante evaluar esta situación con perspectiva, sabiendo que los mercados también lo harán.











