Avances en el Tratamiento del Dolor Articular
Practicar actividades cotidianas como correr, hacer sentadillas o subir escaleras son movimientos que dependen del cartílago, un tejido que normalmente pasa desapercibido hasta que comienza a deteriorarse. Cuando el dolor se hace presente, a menudo, el daño en articulaciones ya se ha acumulado con el tiempo, y su tratamiento puede ser complejo. Esto se debe a que el cartílago carece de riego sanguíneo e inervación propios, lo que restringe su capacidad de auto-regeneración.
La Vulnerabilidad del Cartílago
El cartílago articular actúa como el protector del hueso, facilitando el deslizamiento entre superficies. Su estructura depende del líquido sinovial para recibir nutrientes, ya que no recibe oxígeno ni nutrientes directamente de la sangre. Cuando factores como el impacto repetido, una técnica deportiva inadecuada, el sobrepeso o el sedentarismo causan daños, estos suelen desarrollarse de manera silenciosa a lo largo de los años.
- En corredores, el desgaste generalmente proviene de microimpactos repetidos en la misma área.
- Para deportistas que levantan pesas, la causa común es la fricción durante ejercicios de alta carga.
El Dr. Ara Kassarjian, jefe de Radiología en la clínica Olympia del grupo Quironsalud en España, advierte que “una vez que se pierde esa primera capa protectora, la superficie queda deshilachada, lo que acelera el proceso de degradación”.
Identificación de Lesiones
El dolor en la zona afectada es el síntoma principal y se acentúa al realizar actividades como correr, saltar o subir y bajar escaleras. A menudo, este dolor puede confundirse con una lesión de menisco debido a la similitud en los síntomas. El diagnóstico, mayormente mediante resonancias magnéticas, puede no detectar grados más simples de lesión si el equipo no es lo suficientemente potente. La artroscopia se mantiene como el método más eficaz para diagnosticar, permitiendo visualizar directamente la situación del cartílago.
Enfoques de Tratamiento
El tratamiento varía en función de si la lesión es aguda o crónica. Para lesiones recientes, se recomienda descanso y descarga articular durante dos a tres semanas, junto con magnetoterapia y analgésicos. En el caso de lesiones más antiguas, el enfoque será:
- Tratamiento inicial: Fisioterapia y fortalecimiento muscular, además de suplementos como colágeno o ácido hialurónico.
- Tratamiento intermedio: Infiltraciones con corticoides, ácido hialurónico o factores de crecimiento plaquetario.
- Tratamiento avanzado: Artroscopias con microfracturas o injertos de tejido que fomentan la regeneración del cartílago.
Innovaciones Futuras: Andamios Impresos en 3D
En el marco de la investigación, se ha presentado una innovadora propuesta desarrollada por un equipo de la Universidad del País Vasco. Han creado una biotinta compuesta de celulosa, gelatina y proteína de soja que puede ser impresa en 3D, generando estructuras tridimensionales que funcionan como andamios para la regeneración del cartílago. Iraia Osquila, investigadora del proyecto, expone que el objetivo es sustituir los materiales artificiales por soluciones naturales.
Lo más fascinante de estas estructuras es su memoria de forma: tras ser sometidas a presión, regresan a su forma inicial, imitando el comportamiento del cartílago natural. Según Osquila, “los andamios impresos guían la formación de nuevo tejido y actúan como una matriz extracelular artificial, permitiendo la organización celular como en el tejido nativo”. Además, son biodegradables y desaparecen una vez cumplen su función, dejando espacio para el nuevo tejido creado.
Aunque el camino hacia su aplicación clínica es extenso, la tendencia es clara: menos metal y plástico, y más biología.










