Aumento de casos de Hantavirus en Argentina
En la provincia de Buenos Aires, el número de pacientes diagnosticados con hantavirus ha generado preocupación, reflejado en los informes epidemiológicos que reportan hasta el momento 18 casos confirmados y siete muertes. La infectóloga Elena Obieta se refirió a este brote y las implicaciones de la cepa Andes, que es la única variante conocida por transmitir la enfermedad entre humanos.
Contagio e implicaciones de la cepa Andes
Obieta explicó que, a diferencia de otras cepas, el hantavirus de la cepa Andes puede propagarse entre personas, algo que se documentó a finales de los años 90. «Este virus particular de la familia hantavirus ha cobrado más notoriedad tras el brote ocurrido en el crucero MV Hondius» destacó la especialista.
Causas del aumento de casos
La infectóloga identificó varios factores que han contribuido a este aumento, como la abundancia de alimentos para los roedores y la mayor interacción humana con sus hábitats. Según Obieta, «Modificamos nuestro entorno para construir cabañas y, debido al cambio climático, esto incrementa nuestra exposición a los roedores, lo que facilita el contacto con el virus».
Precauciones ante posibles contagios
El caso de un paciente en Chubut, actualmente en terapia intensiva, ha reavivado el interés en los protocolos de prevención para aquellos que han tenido contacto cercano con infectados. La infectóloga advierte que, si el hantavirus es de la cepa Andes, se deben tomar las siguientes precauciones:
- Realizar aislamiento con el uso de barbijo.
- Monitorear la temperatura y los síntomas.
- Posiblemente someterse a estudios semanales para detectar partículas virales en sangre.
Este aislamiento preventivo debería implementarse durante un máximo de 45 días, que es el período máximo para la incubación del virus.
Factores de riesgo y perfil de los afectados
Obieta también abordó el perfil de quienes suelen contraer la enfermedad, desmitificando la idea de que los adultos mayores son los más afectados solamente por su edad. Aclaró que, aunque individuos con enfermedades preexistentes pueden tener un mayor riesgo, «la mayoría de los casos se producen en personas jóvenes, especialmente hombres, debido a su trabajo en zonas rurales». En conclusión, la especialista subrayó la necesidad de un monitoreo riguroso de los pacientes ante el aumento de casos.











