Un problema generalizado
Varios estudios han puesto de relieve los riesgos del uso excesivo del celular, un fenómeno que afecta a muchos usuarios. Según un informe, el usuario promedio pasa más de tres horas al día con su teléfono inteligente, lo que, al final de una vida, representaría un total de nueve años. Ante esta situación, un reciente estudio ha identificado un enfoque sencillo para ayudar a mitigar esta dependencia.
El secreto está en la autonomía
La clave para reducir la dependencia del celular, según los investigadores, radica en fomentar la autonomía en los usuarios. «Permitir que las personas elijan sus propios objetivos puede fortalecer la participación y promover un comportamiento digital más saludable», afirmaron los científicos en una publicación de la revista Social Science & Medicine.
Resultados del estudio
Científicos del IE Business School en Madrid y del Indian Institute of Management Udaipur llevaron a cabo un experimento con 149 voluntarios, quienes fueron divididos en tres grupos durante un periodo de 35 días:
- El primer grupo debía cumplir un objetivo concreto para reducir el uso del smartphone.
- El segundo grupo recibió una reducción del 14% en el uso.
- El tercer grupo no tuvo un objetivo específico, pero se monitorizó su tiempo de pantalla.
Los voluntarios con metas definidas recibieron un incentivo económico por alcanzar sus objetivos. Los mejores resultados se observaron en el grupo que estableció sus propios objetivos, que redujo su tiempo de pantalla en 49 minutos diarios, en comparación con los 23 minutos de los que tenían metas impuestas.
Relación entre reducción de uso y bienestar
Aunque los logros en bienestar no fueron estadísticamente significativos, los investigadores señalan que la reducción del tiempo de uso está relacionada con mejoras en la salud mental de los participantes. «Si bien los hallazgos sobre salud mental deben ser interpretados con precaución, los cambios observados son consistentes con la idea de que disminuir el uso del celular puede asociarse a mejoras en el bienestar psicológico”, comentaron.
Diferenciar uso excesivo de adicción
La psicóloga Laura Jurkowski, directora de ReConectarse, un centro especializado en la adicción a la tecnología, destacó la importancia de las definiciones en este contexto. «Se habla de adicción cuando hay un comportamiento compulsivo, similar a otros tipos de adicciones. El comportamiento se convierte en el foco principal para la persona. Esto implica que se necesita más tiempo para obtener el mismo efecto, fenómeno conocido como tolerancia”, explicó.
Además, Jurkowski planteó que en situaciones de adicción, la abstinencia puede desencadenar ansiedad, irritabilidad e incluso violencia si la persona no logra llevar a cabo la acción que le genera dependencia.











