Arresto de Jair Bolsonaro
La Policía Federal de Brasil detuvo de manera preventiva a Jair Bolsonaro el sábado, a solicitud del juez Alexandre de Moraes del Supremo Tribunal Federal (STF), debido a un «riesgo concreto de fuga» tras admitir haber intentado quemar su tobillera electrónica. La detención se produjo poco antes de que el exmandatario, que ocupó la presidencia desde 2019 hasta 2022, comenzara a cumplir su condena por su intento de golpe de Estado contra el presidente Lula da Silva.
Detalles de la detención
Los agentes se presentaron en el hogar de Bolsonaro, ubicado en el barrio Jardín Botánico de Brasilia, alrededor de las seis de la mañana. Posteriormente, fue trasladado en un vehículo oscuro, acompañado por una fuerte escolta policial, hacia la superintendencia de la Policía Federal, situada a unos 20 kilómetros de su residencia.
Esta intervención inesperada revocó su prisión domiciliaria, que había estado vigente desde el 4 de agosto, y la convirtió en prisión preventiva. El juez Moraes justificó su decisión en nuevos elementos que demostraron violaciones a las medidas cautelares y un intento de que sus partidarios interfirieran en la ejecución de su pena, que asciende a 27 años y 3 meses de cárcel.
Motivos del arresto
- Una violación a las 0.08 del sábado en la tobillera electrónica, que sugirió un intento de sabotaje.
- La convocatoria de una vigilia frente a su casa por parte de su hijo, Flávio Bolsonaro, considerada una estrategia para obstaculizar las acciones judiciales.
El juez Moraes también recordó incidentes recientes de aliados condenados que han huido, así como las violaciones anteriores por parte de Bolsonaro, como el mal uso de redes sociales durante su arresto domiciliario.
Reconocimiento de Bolsonaro
Bolsonaro confirmó su intento de dañar la tobillera al declarar que lo hizo por “curiosidad” con un soldador, como se observa en un video que muestra el aparato aún en su tobillo, marcado por quemaduras. El juez luego pidió a la defensa del exmandatario que presentara explicaciones sobre este incidente en un plazo de 24 horas.
Condiciones de detención
Actualmente, Bolsonaro se encuentra en una sala de 12 metros cuadrados dentro de la superintendencia de la Policía Federal, equipada con cama, escritorio, aire acondicionado, frigobar y baño privado. Esta área fue renovada recientemente para facilitar su detención, manteniendo estándares similares a los utilizados durante la prisión del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva.
El juez Moraes especificó que la detención debía ejecutarse “sin el uso de esposas ni exposición mediática”, y ordenó atención médica permanente para Bolsonaro, debido a su condición de salud.
Reacciones políticas
A pesar de estar inhabilitado políticamente, Bolsonaro sigue siendo una figura crucial en la derecha brasileña. Su situación genera un impacto político inmediato, afectando su influencia y la incertidumbre sobre su apoyo en las próximas elecciones presidenciales de 2026. El politólogo Marco Teixeira indicó que este episodio muestra cómo las acciones de sus hijos complican su situación, y advierte sobre la estrategia de victimización que busca articular el apoyo a la familia Bolsonaro para el futuro.
La defensa de Bolsonaro expresó en un comunicado su asombro ante la decisión judicial, enfatizando que estaba bajo vigilancia en su hogar cuando ocurrió su arresto y que su salud corre riesgo en prisión.
Desde el gobierno, la reacción fue positiva. El diputado Lindbergh Farias, líder del Partido de los Trabajadores, celebró el arresto, señalando que Bolsonaro había continuado sus actividades políticas para desestabilizar el ambiente institucional. Por otro lado, desde la oposición, Sóstenes Cavalcante, líder del Partido Liberal, denunció la detención como “la mayor persecución política de la historia de Brasil”, mientras que otros aliados, como Eduardo Bolsonaro, instaron a sus seguidores a mantenerse motivados y luchar por la libertad de su padre.











