Un emotivo adiós en Madrid
El reconocido cantautor Joaquín Sabina concluyó su gira de una manera conmovedora con un espectáculo en Madrid. Este evento no solo marcó el final de su tour, sino que también sirvió como su despedida definitiva de los escenarios. En sus palabras, «Este concierto en Madrid es el último de mi vida y por tanto el más importante. El que en unos años recordaré con más emoción», declaró el artista ante una multitud de 12 mil personas.
Una trayectoria llena de gratitud
Con 76 años, Sabina, oriundo de Úbeda (Jaén), expresó su agradecimiento a sus seguidores, diciendo que era un «adiós enormemente agradecido». Refirió que sus canciones habían crecido de forma “misteriosa” y se habían instalado en la memoria sentimental de varias generaciones. En el evento asistieron varios políticos y artistas, destacando figuras como Alberto Núñez Feijóo, Borja Sémper, Víctor Manuel y Ana Belén.
Un adiós con música y emociones
Sabina compartió que esta gira, originalmente titulada ‘Hola y adiós’, recorrió el mundo con 71 conciertos y más de 700.000 entradas vendidas. Con la voz entrecortada, afirmó que la gira había cambiado a «adiós». El espectáculo comenzó con ‘Un último vals’, y tras más de dos horas de interpretación, Sabina no pudo contener las lágrimas mientras se despedia entre aplausos.
Recuerdos de su carrera
El artista italiano hizo un repaso de su discografía, incluyendo temas clásicos como ‘Yo me bajo en Atocha’ y ‘Princesa’. En total, interpretó 23 canciones, de las cuales cuatro fueron ejecutadas por su banda. La audiencia vibró especialmente con ‘Calle Melancolía’, que había sido escrita hace 40 años como una de sus primeras composiciones.
Otro momento destacado fue la anécdota sobre el origen de una de sus canciones más emblemáticas, relacionada con Chavela Vargas. «Chavela me contó que vivía en el ‘Bulevar de los sueños rotos’ y pensé que me estaba regalando un verso maravilloso que merecía una canción», recordó antes de interpretar la pieza, en la que el público se puso de pie para aplaudirlo.
El álbum que catapultó su carrera en 1999, ’19 días y 500 noches’, resonó durante la noche, junto a otros temas icónicos como ‘Ahora que…’ y ‘De purísima y oro’, que también fueron entonados por el público.
Una conexión especial con Buenos Aires
En abril, Sabina también se despidió del público argentino tras realizar 10 conciertos en el Arena de Buenos Aires. Sobre su vínculo con la ciudad, mencionó: «Mi relación con esta ciudad es muy larga y de amor verdadero. Es mi segunda casa y a veces, la primera. Buenos Aires me abrió las puertas de América, estos conciertos son la celebración de ese amor apasionado».











