Apertura de la Bienal de Venecia
La Bienal de Venecia dio inicio este miércoles con una serie de protestas y un notable clamor en relación a la participación de Rusia, que regresa a este evento por primera vez desde que comenzó la invasión de Ucrania. Esta exposición, conocida como la mayor muestra de arte contemporáneo a nivel mundial, se lleva a cabo cada dos años en la ciudad veneciana y reúne a artistas de países afectados por conflictos, entre los que se incluyen Ucrania, Israel y Estados Unidos. A su vez, Irán decidió cancelar su asistencia.
Indignación ante el regreso de Rusia
La inclusión de Rusia en esta edición del evento ha provocado la condena del gobierno italiano y también de la Unión Europea, que ha amenazado con recortar dos millones de euros (aproximadamente 2.3 millones de dólares) en financiación destinada a la Bienal. Este miércoles, durante las visitas iniciales a la prensa, se llevó a cabo una protesta frente al pabellón ruso, organizada por el colectivo feminista ucraniano Femen y el grupo Pussy Riot, quienes portaban capuchas rosas y realizaron actos de protesta con bengalas, además de exponer su pecho al aire. Inna Shevchenko, una activista de Femen, expresó: “Estamos aquí para recordar que la única cultura rusa, el único arte ruso hoy en día es la sangre”.
Dimisiones y cancelaciones de premios
La polémica aumentó cuando el jurado de la Bienal presentó su renuncia la semana pasada, indicando que no otorgaría premios a países cuyos líderes están sujetos a órdenes de arresto emitidas por la Corte Penal Internacional (CPI), refiriéndose específicamente a Rusia e Israel. De hecho, el pabellón ruso no estará abierto al público durante la duración de la Bienal, que se desarrolla del 9 de mayo al 22 de noviembre. En su lugar, se proyectarán interpretaciones musicales que fueron grabadas durante los días de presentación a la prensa —“el árbol tiene sus raíces en el cielo”— en pantallas al aire libre durante los próximos seis meses, con la participación de aproximadamente 30 jóvenes músicos, filósofos y poetas, en su mayoría de Rusia, pero también provenientes de México, Mali y Brasil.
Reacciones de la UE y el gobierno italiano
La Unión Europea se manifestó en contra de la decisión de incluir a Rusia, enviando una carta al presidente de la Bienal, Pietrangelo Buttafuoco, en la que 22 ministros europeos de Cultura y Relaciones Exteriores solicitaron que se reconsiderara esta inclusión, señalando que la presencia de Rusia era “inaceptable” en el contexto de la “brutal guerra de agresión contra Ucrania”. La carta subrayaba que “la cultura no está separada de las realidades que enfrentan las sociedades”. La Comisión Europea también advirtió sobre la posibilidad de “suspender o rescindir” su subvención de dos millones de euros, enfatizando que los eventos culturales financiados por los contribuyentes europeos deben fomentar los valores democráticos y la libertad de expresión, que actualmente no se observan en Rusia.
Condiciones de la delegación rusa
Recientemente, se elaboraron informes de una inspección del Ministerio de Cultura italiano que revelan que los organizadores de la Bienal argumentaron que Rusia posee el pabellón de Venecia desde 1914 y que no se le puede prohibir su uso. El ministro de Cultura italiano, Alessandro Giuli, quien se ha opuesto desde el inicio a la participación de Rusia, ha anunciado que no estará presente en Venecia.
Cambio en la ceremonia de premios
Debido a la dimisión del jurado y la excepcional situación geopolítica, los organizadores decidieron posponer la ceremonia de premiación, que originalmente estaba programada para el 9 de mayo, hasta el 22 de noviembre, el último día de la exposición. Este cambio se justifica por el “principio de inclusión y de igualdad de trato”, según declaraciones emitidas. La Bienal busca permanecer como un “lugar de tregua en nombre del arte, la cultura y la libertad artística”, resaltó Buttafuoco, presidente de la Bienal, quien asumió el cargo en marzo de 2024. En sus propias palabras, “el arte tiene un poder muy superior a cualquier forma de opresión. El arte abre el camino hacia el futuro y nos brinda la posibilidad de borrar las catástrofes”.











