La acción legal contra OpenAI
La Enciclopedia Británica ha interpuesto una demanda en contra de OpenAI, acusando a la empresa de inteligencia artificial de llevar a cabo «violaciones masivas a los derechos de autor» a través de su modelo de chatbot, ChatGPT. Según la editorial, se han copiado alrededor de 100.000 artículos sin el consentimiento adecuado ni las compensaciones pertinentes.
Impacto en el tráfico web
Los representantes de la Enciclopedia, cuyo primer volumen fue publicado en el Reino Unido en el siglo XVIII, han declarado que los resúmenes generados por ChatGPT generan una disminución en el tráfico hacia su plataforma digital.
Antecedentes de OpenAI
Esta no es la primera vez que OpenAI se enfrenta a acusaciones de infracción de derechos de autor, ya que similares señalamientos también han recaído sobre otras compañías del sector tecnológico, como Anthropic, creador del chatbot Claude.
Detalles de la demanda
La demanda, presentada en tribunales de Nueva York, destaca la relevancia de la editorial, que no solo publica la célebre enciclopedia, sino que también es la casa matriz de los diccionarios Merriam-Webster. En los documentos judiciales se afirma que “ChatGPT copió y sigue copiando de manera masiva contenido protegido por derechos de autor de los demandantes, tanto para entrenar los modelos de lenguaje masivo que lo respaldan como para complementar su base de conocimientos”. Se añade que el chatbot a menudo proporciona respuestas que contienen reproducciones o resúmenes del contenido original.
Reclamos y respuesta de OpenAI
La firma demandante exige que OpenAI cese el uso de su contenido para el entrenamiento de ChatGPT y busca una compensación por daños, incluyendo una restitución de las ganancias perdidas.
Un portavoz de OpenAI declaró a Reuters que sus modelos fomentan la innovación, entrenándose con datos disponibles públicamente y conforme a las normativas legales.
Un debate jurídico sin resolución clara
A pesar de la disponibilidad pública de ciertos contenidos en la web, esto no implica que puedan ser utilizados para cualquier fin, especialmente si se derivan beneficios económicos de su uso. ChatGPT representa un modelo emblemático de inteligencia artificial generativa.
Según TechCrunch, aún no se ha establecido un precedente legal claro respecto a si el entrenamiento de una IA con contenido protegido constituye una infracción de los derechos de autor. Recuerdan un caso que involucró a Anthropic, en el que la empresa logró convencer al juez de que el uso era suficiente para considerarse legal. Sin embargo, el tribunal argumentó que la empresa sí había infringido la ley al descargar ilegalmente millones de libros, lo que resultó en un acuerdo extrajudicial de 1.500 millones de dólares en una demanda colectiva.











