Un equilibrio comercial sólido
La relación comercial entre Argentina y India se encuentra en un estado de perfecta sincronización, caracterizada por un comprador que demanda grandes cantidades de aceites vegetales y un proveedor que se establece como un actor central en el mercado global de estos productos. Este vínculo ha surgido gracias a una combinación de factores, incluyendo decisiones políticas y problemas de abastecimiento en diferentes regiones del mundo.
Exportaciones récord
De acuerdo con un informe elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), utilizando datos de Indec, se puede apreciar la coordinación existente entre ambos países. En el periodo comprendido entre enero y agosto, las exportaciones argentinas de aceites vegetales alcanzaron las 5,5 millones de toneladas, la cifra más alta registrada para los primeros ocho meses de un año. Dentro de este total, 4,1 millones de toneladas correspondieron a aceite de soja y 1,4 millones de toneladas a aceite de girasol, siendo el envío de girasol el más alto en la historia
Asimismo, el aceite de soja también ha mostrado un rendimiento notable, ubicándose en el tercer nivel más elevado histórico para este periodo, superado únicamente por los registros de los años 2021 y 2025. Sin embargo, desde abril de este año, cuando comenzó la nueva campaña de soja, los despachos alcanzaron un total de 2,92 millones de toneladas, la cifra más alta de la serie histórica.
La influencia de India
Gran parte de este movimiento se debe a la situación de India. Entre enero y agosto, las exportaciones de aceite de soja y girasol hacia este país sumaron 3,2 millones de toneladas, la cifra más elevada registrada en este intervalo de tiempo. De este total, 2,46 millones de toneladas fueron de aceite de soja y 0,75 millones de toneladas de aceite de girasol.
La demanda india es el principal factor en este contexto. Según estimaciones preliminares de LSEG/Refinitiv, las importaciones totales de aceites vegetales de India podrían alcanzar las 16,6 millones de toneladas al cierre de la campaña 2025/26, consolidándose como un récord. En los últimos años, la composición de estas compras ha cambiado, disminuyendo las importaciones de aceite de palma y aumentando las de aceite de soja, que llegaron a 5,5 millones de toneladas en 2024/25, y se proyecta un nuevo récord de 5,7 millones de toneladas para la campaña actual.
Desafíos de oferta en el Mar Negro
La fortaleza de la demanda se complementa con problemas de abastecimiento en la oferta de girasol. Rusia y Ucrania controlan alrededor de dos tercios de las exportaciones mundiales de este aceite, y los conflictos han dificultado su disponibilidad. Esto ha llevado a India, en medio de la creciente demanda estacional previa a las festividades, a buscar aceites sustitutos, entre ellos el aceite de soja argentino. En este sentido, los embarques en agosto alcanzaron cifras récord.
Cambios en los aranceles de importación
Los precios también han acompañado esta tendencia. A raíz de una campaña restringida en Rusia y Ucrania, el balance global de girasol es más ajustado, aumentando su prima frente a opciones más económicas como la soja y el aceite de palma. Simultáneamente, el gobierno indio ha reducido los aranceles de importación, fijando un nuevo 5% sobre el aceite crudo de palma y soja, y del 5,5% para el aceite de girasol crudo, una medida destinada a contener los precios internos durante la temporada festiva y que podría impulsar aún más las ventas argentinas.
El biodiésel como oportunidad
Otra oportunidad para Argentina se vislumbra en el mercado del aceite de palma. La proporción de la producción mundial de aceite de palma destinada a la exportación ha disminuido, y se espera que las exportaciones mundiales caigan aproximadamente un 2% para el ciclo 2026/27. En este contexto, Indonesia, el más grande productor y exportador, ha impuesto un mandato que requiere que el 50% del biodiésel utilizado provenga de aceite de palma, lo que prevé un aumento del consumo interno a 25,3 millones de toneladas y una reducción en el saldo exportable.
Riesgos adicionales para la oferta
A esta presión sobre la demanda se suma el impacto del fenómeno de El Niño en Indonesia. Se anticipa que las lluvias comenzarán más tarde de lo habitual, lo cual podría afectar la producción de palma en 2027. El USDA proyecta un leve descenso en la producción mundial de palma y una caída del 2% en las exportaciones, lo que podría afectar la disponibilidad de aceites sustitutos, especialmente el de soja, que podría ganar terreno en el mercado indio.
Conclusiones para Argentina
La combinación de una demanda india alta, dificultades en el abastecimiento de girasol del Mar Negro, menores aranceles y un mercado de palma que se destina cada vez más a biodiésel, refuerza la posición del aceite de soja argentino en India. Sin embargo, es crucial que estas condiciones persistan para que Argentina mantenga su protagonismo en este mercado emergente.











